Aquí Laguna.

¡Metidos en agua!, poblados y ciudades, en especial éstas ultimas de basta extensión de los territorios norteños del país, no solo Torreón, sino también las capitales de Coahuila y Durango, registrando los tardíos flujos de agua y hielo que han constituído el ya llamado Monzón, fenómenos meterológicos tradicionales en Asia y que hoy parecen constituirse en este hemisferio cual saldo que arroja ya el cambio climático en marcha. Y cierto es que las lluvias, con todo y lo que «se llevan» resultan ser positivos, por lo que nos dejan, en especial en los áridos campos sobre el que se registran, que padecían ya en amplios  zonas de cantada y ya notable crisis hídrica, pues sus saldos registran en el abasto de los mantos freáticos, que por más y que sigan  siendo materia de sobre explotación, sobre todo el del acuífero  principal de esta región lagunera.

Eso en el mero ámbito geográfico, los daños, si los hay, se registran de manera más que sensible y visible en las áreas marginales de las ciudades, carentes, en especial la que no registran topografía irregular sino están ubicadas sobre planicies, no se dejan esperar. Por lo pronto, y al fin, se registran escurrimientos sobre las Presas Francisco Zarco y Lázaro Cárdenas, pues en ésta última este día registró ingreso de por lo menos 100 millones de metros cúbicos por segundo y ojala, así sigan las lluvias en la Cuenca Alta del Nazas.

Los daños en la infraestructura urbana y las molestias y costo a los vecinos, las molestias en la infraestructura de viviendas, que no se dejan esperar y no se diga entre los opinócratas, que señalan sin cesar las omisiones que en materia de drenaje pluvial registran casi, por no decir todas las ciudades, no se diga las de Coahulla, pues hay que decirlo, tales obras son extremadamente caras, no se ven, pues se entierran, es decir, poco o nada sirven para incrementar capital político alguno a las autoridades en turno.

Citemos a Torreón y el más que pospuesto Proyecto de Drenaje Pluvial, que lleva  años, sí, años   consumidos solo en realizar su proyecto técnico y que decir sobre su factibilidad financiera, pues involucra una inversión de por lo menos 1,500 millones de pesos, con todo y la intervención del elitista Grupo Fomento Económico de la Laguna, así como el viaje a las Europas a cargo del alcalde en búsqueda de recursos que a fondo perdido pudieran aportar organizaciones internacionales para este tipo de obras,  y que decir, de la  no inclusión de nueva cuenta, en los retorcidos renglones del Presupuesto Federal, es decir que la realización de tal proyecto va para largo y seguirá siendo tema, al menos que amaine el temporal lluvioso hasta que las aguas amainen, como sin duda sucederá y con ello, el tema del drenaje  pluvial dejará de ser tema que pende sobre  Román Alberto Cepeda González.

Pero de agua será también uno de los temas que ocupen muchas atenciones, en especial  y una vez que está en marcha,  concretar, incluso por disposición legal, realizar un proyecto para realizar una nueva Planta Tratadora de Aguas Residuales, asignatura pendiente toda vez que la existente, las aguas negras que «trata» a más de 10 años de operación no logra alcanzar el mínimo de calidad que exige la Norma, además de los contenidos del contrato-concesión mismo bajo el que opera. Esa experiencia deberá contar cuando se emita la concesión correspondiente a cargo del actual ayuntamiento, pues deberá extenderse a lo largo de los próximos 15 años a particulares, que además de ganar la inversión que involucre, deberá reportar beneficio alguno a la población, no todo debe ser ganar-ganar como es el caso actual.

Otro tanto debe establecerse con respecto a la inminente nueva concesión, que estará licitándose para operar a partir del 2026, para prestar el servicio de recolección de basura y residuos, por ahora y desde hace ya  casi 30 años de la empresa regiomontana Promotora Ambiental S.A.-PASA- por tanto debe ya incluirse, el destino y beneficios que reportará al municipio el tratamiento de los residuos recolectados, que por ahora, parece  pudrirse ya bajo los inclementes rayos del sol sobre una área de terreno ubicado en el vecino municipio de Matamoros.

Y qué  decir, de extensión del área de barrido, que por ahora escaso, es asumido de manera visible y diligente por los trabajadores de  la  OLA. De ahí y en prevención de  situaciones como las que hoy enfrenta la administración de las finanzas del municipio, y las famosas y serias observaciones que sobre ellas emite la Auditoría Superior del Estado se haya conformado una comisión de funcionarios, que en principio deberán conocer y analizar, y  obvio, emitir opinión en torno a cada uno de los servicios públicos que ameriten licitación, amen de las concesiones cuyo termino trasciende el tiempo de una administración municipal, y que involucra también, la aprobación del Congreso. Este «blindaje» amén de ser de orden técnico, es sin duda político, de cara a escaramuzas de este orden, nunca ajenas a la vida pública.

Y bien, que el Gobernador Manolo Jiménez Salinas haya informado que a su administración registrara impacto negativo en sus finanzas hasta un monto estimado en 80 millones de pesos este mismo año,  recorte a cargo del Gobierno Federal,  y entre los impactos esperados por ello, se incluye un ritmo más lento en las obras que su gobierno lleva a cabo en Coahuila.

Y cual si fuera la versión de Noticias del Imperio, el regreso, cual versión de hijo prodigo, de Jaime el «Jimmy» Martínez Veloz, de compleja trayectoria en su participación ideológica y política, desarrollada, eso si, fuera de su terruño, más allá de sus años juveniles en las calles de la Avenida Bravo, más allá de la 40, hijo de su tiempo, en efecto agotó el ejercicio y las ilusiones que dominaron tal tramo de su vida, así     agotó su tiempo y militancia en casi todos los organismos partidistas, sin dejar de mencionar sus  tiempos de líder estudiantil durante controversial batalla por la sucesión de su Rectoría, allá en los tiempos del extinto Gobernador «El Diablo»  De las Fuentes incluído su paso por las filas del PRI, e incluso fue funcionario público estatal durante la gestión a cargo del extinto Gobernador Eliseo Mendoza Berrueto, y más adelante, ya en autoexilio formó parte del equipo de campaña de Luis Donaldo Colossio,  pero mśs en su final de Lomas Taurinas episodio que cual larga sombra, aun lo persigue, o bien se lo hacen recordar sus detractores, que los tiene, amén de haber sido más tarde, uno de los «correos» de  Ernesto Zedillo Presidente con el entonces «alzado» misterioso, casi críptico Comandante Marcos.    También aspiró, sin éxito, a gobernar Baja California y hoy tiene a cargo la dirigencia de Movimiento Ciudadano. No tardará por aparecer entre los laguneros, donde aun viven algunos miembros de su familia. 

Y sigue, el Mono Muñoz, ya construido mediáticamente como el nuevo «Rey del Huachicol», encarnación, pantalla pues de toda la trama que integra tan poderoso «negocio» y ya veremos si solo queda en eso; mucho ruido y pocas nueces…

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Author: Olga Quirarte Ramírez