Aquí Laguna.

¡Incógnita por despejar!, el predecible resultado que arroje el proceso de renovación del cargo de Coordinador de la Unidad Torreón de la Universidad Autónoma de Coahuila, entre la generación de jóvenes universitarios -más de 20 mil-, el ejercicio democrático al que fueran convocados, conforme al Estatuto Universitario que sirve como marco legal que regula su funcionamiento interno como organismo de la Universidad Pública en Coahuila, y una vez que por singular decisión de su cúpula directiva, se acordó ultimar ésta acción bajo la estrategia de presentar un candidato único al cargo, acción en donde al parecer nada o muy poco tuvo que ver, más allá de los titulares de sus órganos directivos y sobre todo, de los cabecillas de las dos fuerzas o corrientes políticas que dominan el escnario universitario en ésta región, es decir, el M.C. Manuel Medina Elizondo y el Licenciado Carlos Centeno, hay que señalar que éste último ejerce tal influencia extramuros de la UAdeC, pues funge ahora como Director de la Universidad Tecnológica, pero su jetatura es innegable, pues la ejerce a traves de las muy bien ocupadas posiciones a cargo de muy cercana familia, como es el caso de la Facultad de Derecho y la Facultad de Psicología y que se extiende incluso hasta la Secretaría de Asuntos Académicos de la UAdeC.

De ahí que se rumoea que “alguien” no quiso que en la lucha por el cargo de Coodinador, llegara la sangre al río, se optara por el conveniente “candiato den Unidad”, dicen también que por la cercania que implica la elección intermedia para renovar la legislatura estatal, que pudiera desatar factores que alteraran tales procesos, dado -dicen-, lo “explosivo”, lo sensible que son los jóvenes a tales estímulos que ponen en marcha otros organismos partidistas en estos tiempos, por lo que en “un acuerdo en la cumbre” se optó por lanzar el “candidato de Unidad” habiéndose favorecido con ello al Licenciado Omar Rojas para sustituir a la Doctora Sandra López Chavarria, que tras seis años como titular de la Coordinación, identificada como parte del grupo de Manuel Medina Elizondo, tendrá acomodo ya pactado en algún cargo que definirá la Rectoría, alla en Saltillo capital.

Como se advierte, el arreglo al parecer tiene hasta hoy a todos los participantes contentos, y tras la posesion del nuevo cargo el Licenciado Rojas podrá designar los cargos que le dejen vacantes los que hoy se encuentran en el organigrama de la Coordinación y que son muy pero muy pocos, anticipándole que el cargo que estará ocupando a partir del viernes de esta misma semana, es meramente representativo y para nada, nada ejecutivo. El  acuerdo cupular, obvio con la internediación o mandato de una fuerza superior a las representadas por Medina y Centeno se les impuso, o se les “sugirió” el candiato de unidad en la persona del Licenciado Omar Rojas, más que identificado desde hace algunos años, como elemento   distinguido del grupo centenista y quien este mismo viernes, estará  iniciando una nueva época en el ambito universitario local.

La exitosa fórmula de Unidad, encarna el mas puro “gatopardismo” -cambiar para que nada cambie-, sin duda tiene sus ventajes, no se levantan olas, los cargos que soportan operación de la Coordinación, y tan tan, todos felices, todos contentos, pero habrá que ver, que sillas sobraron entre los cuerpos universitarios que no son los académicos, al participar o solo testificar este ejercicio que debió haber sido, la semilla democrática ejercida sobre una población de casi 24 mil votantes, en su mayoría de muy  jovenes ciudadanos, número significativo sin duda, que no generó comentario adverso alguno al método que los excluyó virtualmente con todo y que la boleta que cruzaron -los que hayan votado-, contenía no solo el nombre del “candidato único” sino la opción por convocar nuevas elecciones.

En otro tenor, no deja de llamar la atención que no sea el reto que el cambio tecnológico impone al mundo, sino las secuelas que registra la población universitaria en la salud mental, dicen que a raíz de la pandemia del Covid  y que ha hecho necesario habilitar auxilio psicológico en casi la mayoría de las Escuelas y Facultades de la UAdeC, para enfrentar la nueva pandemia, la de la perdida de la salud mental, que se afirma padecen decenas de universitarios y que se expresa, no solo en bajo aprendizaje, depresiones, sino que alcanza incluso el suicidio. Este es el reto, claro, más allá del que viene imponiendo el cambio tecnológico y el retraso obvio que registra nuestro país y su sistema educativo, en el tema de la inteligencia artificial. Ambos deben de ser prioridades…

Y difícil de entender la atonia que se percibe en la administración de este municipio. Ya entrado febrero y es fecha que poco o nada se conoce, de manera formal, oficial, más allá de lo que se desprende en entrevistas banqueteras del Programa de Obras a realizar este año, al menos en su planeación, o bien se “renuevan” las proyectadas y prometidas en los 4 años anteriores, así como el desglose del presupuesto estimado que se asignarán para las mismas. Cinco mil millones de pesos, a los que se deben de contar  los “moches” que segun leyenda urbana no cesan, así también cumplido o casi cumplido el plazo que la Auditoría del Estado fijó para subsanar “observaciones” no solo a las cuentas públicas del ayutamiento, sino tambien de SIMAS-Torreón y al Sistema Integral de Mantenimiento Vial.

Veremos si el Licenciado Ariel Martínez, acaba por presentar los resultados esperados al crear el cargo que ahora ocupa, para traer de un ala, a directores y responsbales de áreas claves de la adminsitración municipal, que siguen dando en su mayoría la percepción de que están en cursos intensivos del sistema Montessori, dejando que rayos y centellas caigan sobre la cabeza del alcalde, cual pararayos que lanzan, desde el no tan lejano cielo saltillense, también de que algunos funcionarios, por muy consentidos o protegidos que se  tengan, den la cara por las responsabilidades inherentes a sus cargos. Ahí tienen a la Licenciada Martha Rodríguez, que sigue la política del avestruz y deja correr los días y no da la cara para informar, como se le reducen facultades que tener o que se agregó en el manejo de detenidos que le fueron puestos a su disposición por la comisión de delitos menores y que hasta que explotó el escándalo del joven fallecido, tras una caida, se conoció que los guardias de seguridad que custodiaban tal sitio,  eran elementos contratados como seguridad privada, pues ni que las celdas fueran de su propiedad.

Vaya, vaya, vaya, conocimiento que hizo posible que el titular de la Dirección de Seguridad Pública Alfredo Flores Originales, se tomara facultades y anunciara que serían sus fuerzas quienes tomaron el control y operación de tal sitio, colocando con ello al alcalde Román Cepeda en otra más que difícil situación, pues   se lo pasó por el arco del triunfo. No dan una…

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Author: Olga Quirarte Ramírez