¡Bombazo! Sembrando más que desconcierto, preocupación, cuando la Suprema Corte de Justicia del Acordeón decide de manera inesperada hacer legal que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), sin decisión judicial ligada a investigación previa alguna -basta la simple sospecha, nada del debido proceso ni la presunción de inocencia-, pueda incautar las cuentas bancarias y activos de cualquier mexicano, se encuentre o no bajo averiguación o investigación judicial criminal alguna. Es decir, las autoridades gozan ya de tal poder a nivel discrecional y los mexicanos encaran la pérdida de su seguridad bancaria, augurando con ello el retorno a los tiempos del abuelo: los pesos volverán a dormir bajo o dentro del colchón. Pues ni modo que se recurra al Amparo, que ya no procede ante bloqueos de cuentas bancarias frente a la indefensión total de un individuo ante el Estado; pues tal decisión abarca no solo a “malandros” o presuntos malandros, sino a tooodos los mexicanos, pues tal decisión es de aplicación general, no selectiva.
Tal decisión, violatoria de todas las garantías y derechos ciudadanos -de quienes no se presuma delincuentes, obvio-, constituye hoy por hoy el tema central que domina corrillos y mentideros políticos, empresariales y sociales, y hasta los de amas de casa entre el ciudadano común; por no mencionar lo que ya circula en las redes sociales, puesto que involucra, y no tangencialmente, un terreno por demás sagrado: el del bolsillo. Además de la reciente experiencia que mostró cómo la UIF sirvió de instrumento para señalar, perseguir y amilanar a muchos mexicanos que fueron identificados, a voluntad, como opositores. Y en estos días, ¿quién habla de democracia cuando la vox populi solo repite cual si fuera mantra: “¿Cuándo se paga la pensión?”.
Que se conozca, no han surgido hasta este momento voces individuales, colegios de profesionales del Derecho, expertos, académicos u organizaciones partidistas que ilustren tal decisión y sus impactos, menos aún en protesta por tal medida; pero sin duda las habrá. El impacto de tan controversial decisión judicial es de pronóstico reservado, especialmente por los efectos que se registren en el ámbito exterior entre los potenciales inversionistas extranjeros y nacionales, quienes verán en esta medida la semilla de la incertidumbre jurídica, sin la cual ningún capital estará dispuesto a arriesgarse. Más aún cuando la sequía de inversiones productivas ya se registra bajo las expectativas que plantea el destino de la revisión del T-MEC, cuyas mesas de negociación apenas se inician.
Al parecer, la inseguridad jurídica tiene mayor repercusión incluso que la de seguridad a secas, esa que todo el país navega para superar y que en Coahuila concretamente, en su búsqueda de inversión productiva, expone como su plus más importante y atractivo. Para ello, el gobierno de Manolo Jiménez Salinas destina no solo recursos presupuestales vastos, sino también tiempo de atención prioritaria a la implementación y realización de estrategias específicas que hoy, por ejemplo, hacen posible que los impactos del Paro Nacional de Transportistas -quienes exigen desde hace rato seguridad pública que asegure el libre tránsito y conserve la vida de sus operarios-, sea un tema que en Coahuila está reducido al mínimo, pues sobre sus carreteras y fronteras hay libre y segura circulación.
El imponderable en escena está ahí, cual elefante en la sala. De ahí que el gobernador Manolo Jiménez Salinas declinó este día externar una opinión pública sobre la discrecionalidad otorgada a la UIF, bajo el aceptable y diplomático argumento de estudiar a fondo la disposición legal citada para poder, luego, externar una opinión al respecto.
Y ya en marcha desde esta mañana, la exposición “La Gran Fuerza de México”, la primera de este orden en el país e instalada en los espacios de la veranda del Centro de Convenciones de Torreón. La ceremonia solemne estuvo a cargo de los elementos de la XI Región Militar, bajo el mando de su comandante y otros mandos, autoridades municipales y con la presencia del gobernante de Coahuila. Se recalcó que este evento, gratuito para toda la población, registró ya la presencia de menores acompañados de sus maestros y padres recorriendo los stands montados exprofeso, mostrando el equipamiento táctico que incluye hasta un helicóptero y vehículos blindados, áreas de entrenamiento, caballos, etc.; amén del espectáculo aéreo escenificado sobre el cielo lagunero, con el que se puso en marcha también la operación de su primera zona militar aérea en esta ciudad. Se espera que registre asistencia masiva de laguneros con la anfitrionía de elementos de las fuerzas armadas, en la que destacan las mujeres miembros de la milicia, y estará expuesta hasta el día 4 de mayo próximo.
Este evento dio la oportunidad de ver a muchos funcionarios que tuvieron, con ganas o sin ellas, que interrumpir su periodo vacacional en plena Semana de Pascua. Ahí sí se vio al alcalde de Francisco I. Madero y al de Matamoros; y el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda, como anfitrión. Hizo posible ver en un evento de esta naturaleza, aquí en la Laguna, al Secretario de Educación, así como a la Secretaria de Cultura, al titular de Economía y al siempre diligente Secretario General de Gobierno, Óscar Pimentel.
Por cierto, no se hizo presente el licenciado Miguel Mery Ayup, titular del Poder Judicial -pues solo mandó representante-, quien sigue con un tema pendiente: informar a la población lagunera del proyecto y avance del Distrito Judicial que se construye y que tiene como centro el edificio que albergara al otrora Hotel Elvira; y de paso, explicar también a qué se debe la animadversión que le muestran representantes de conocidas fuerzas políticas locales de su mismo signo partidista. ¿Pues qué les hizo? ¿O bien, qué les quita?
¿Y por dónde andará en estos días el titular de la Dirección de Turismo de Torreón? No se le advierte en los espacios a su cargo. Claro que, entre los agricultores que consumen diésel como el combustible preferido en sus actividades agropecuarias en esta comarca, se comenta que, con todo y el subsidio que el gobierno federal sostiene, no se ve para cuándo disminuya su precio; y más aún cuando la línea de suministro que dicen proporcionaba el “huachicol” en estas tierras ha sido cegada… por ahora.



