¡Consumatum est! Vamos, parodiando la frase con la que tradicionalmente se cierra el ciclo de vida del Dios transformado en hombre, al morir crucificado por la salvación del alma, en la religión sobre la que asienta su vida espiritual una gran porción de la civilización; sirve en los días que corren, guardando, desde luego, distancia y proporción, con todo el respeto debido, podrá estar aplicándose en las semanas próximas, de no encontrar escollo alguno en el seno de la Legislatura estatal, que al parecer ya ha recibido para su análisis y aprobación o rechazo, según sea el caso, dar el visto bueno a la nueva concesión que, a lo largo de los próximos 25 años, deberá usufructuar la prestación del servicio de barrido manual o mecánico, traslado y disposición de los residuos sólidos urbanos. Es decir, tendrá vigencia ¡hasta el 2056! y por ello deberá devengar multimillonaria cifra de recursos públicos, como se ha venido haciendo también a lo largo de los últimos 30 años, cuando se instauró el pago a la empresa PASA, a quien se entregó la primera concesión por 15 años por tal servicio, y cumplido tal plazo, se le asignó, por segunda ocasión al hilo, por igual número de años que la primera, que este fin de mes llega a su término, para dar paso a ¡otra vez! a PASA S.A., solo que en esta ocasión se le adosaron dos nuevos socios, que optaron por conformar ya durante el proceso mismo de concesión, esta vez ya no a la empresa PASA, que al parecer quedó subsumida a la de sus nuevos socios a través de una razón social de un consorcio denominado pomposamente “Consorcio Ecourbano Ambiental”, que inserta como socios al empresario regiomontano propietario de PASA, S.A., los nombres, los pesos y peso de un Hassan Mansur Núñez y como coladito a Leobardo Flores Márquez.
No hay ilusiones muchas en que sea el Congreso del Estado quien pueda poner peros al negocio, pues es de suponer que si los hubo, estos quedaron superados en el proceso adjudicatorio de tal servicio público -y el negocio privado-, que está por arrancar, a cargo de la administración pública de Torreón por los siguientes 25 años, que hoy por hoy le reditúa a su hasta hoy concesionaria, PASA, S.A., la suma nada despreciable de 32 millones de pesos ¡mensuales!, amén de contar esta concesión obligada garantía de pago a cargo de los recursos asignados al municipio por la vía federal.
A propósito, suenan en “Radio Pasillo” los nombres de dos personajes “de medio pelo”, pero muy bien relacionados, insistentemente señalados como diligentes y eficaces “coyotes” con el encargo de cobrar puntualmente las millonarias transferencias de recurso público rumbo a las cuentas de la aún empresa concesionaria, y claro, se imputa que tales servicios no salen gratis, sino que derivan jugosas “comisiones”.
Cabe decir que, según se vio, fueron el primer Regidor Jorge Luis Cuerda Serna y el director de Servicios Administrativos, Fernando Villarreal, como dos de los más entusiastas y eficientes operadores del tema a lo largo del proceso de la concesión citada, siendo relevante por demás cuidadosa resultó la ausencia formal del alcalde Román Alberto Cepeda González; no se le vio presente en diálogo o participación presente alguna en este tema, que quizás no hizo falta, si bien será su firma y su responsabilidad la que principalmente destaque en el documento en el que se otorgue de manera oficial y formal el contrato concesión, junto con los nombres del Secretario del Ayuntamiento y la síndica municipal. Por cierto, uno de los señalamientos que fincó la Auditoría Superior de la Federación al ayuntamiento de Torreón resultó ser el tema relacionado con los pagos del servicio de recolección de basura…
Y la semana que se inicia, con tope día 28 del presente, el PAN deberá mostrar a quienes aspiran a figurar como sus candidatos en alguna de las 16 diputaciones locales en juego, y en especial a los cuatro que corresponden de tal suma a Torreón. Esta vez con inusitada apertura, que las condiciones políticas le imponen, pues quedó atrás para el PAN y otros más las luchas “por la democracia”, su “brega de eternidad”, pues hoy los blanquiazules luchan por su supervivencia. En Coahuila concretamente por no ser borrados de la escena política y con ello de las prebendas que la ley electoral les otorga y otras más, como “las notarías”.
De ahí que su dirigencia nacional haya hecho a un lado la cómoda alianza que, al menos en Coahuila, les dio, sin muchos votos, representación popular sobrada, de a gratis casi, y ahora abre la puerta a ciudadanos sin trayectoria o militancia, solo con la voluntad de participar bajo sus siglas en pos de un cargo público. Que deje también ya a un lado caras que dominaron, y aun hoy lo intentan, los restos del blanquiazul en la Laguna, es decir, un Guillermo Anaya o bien un Jorge Zermeño, pues el resto son actores muy pequeños.
Y no, esta decisión no es obra de casualidad alguna, sino de la causalidad; es decir, el PAN lucha hoy por su supervivencia, concretamente en Coahuila, luego de que con dos elecciones al hilo y en alianza con el PRI solo logró una votación a la baja, casi pírrica, que lo ha colocado en el sótano de las preferencias ciudadanas y magros espacios en el organigrama estatal. Dura lección, sin duda, pues al parecer los blanquiazules perdieron identidad ideológica ante la ciudadanía, al correrse tal espectro a sus extremos. Al parecer hoy son víctimas de su pragmatismo, que lo hizo no solo perder preferencias electorales de la ciudadanía, sino el vaciamiento de su militancia, de por sí escasa por exclusiva. En el primer caso, notables las fugas de “cuadros” panistas, primero al menos en esta comarca, por ofrecidas mieles de la burocracia, de sus ambiciones de obtener un cargo en las administraciones priistas del municipio y luego del Estado, sin tamiz de alianza alguna, solo por temas de interés personal; y luego otra diáspora de otros “cuadros”, como es el caso del hoy Senador Luis Fernando Salazar y sus altas ambiciones en busca de tontos útiles que se las patrocinen en pos ya no de alcanzar la gubernatura de Coahuila, sino siquiera la presidencia municipal de Torreón…
En otro extremo y en vísperas del asueto que impone la Semana Mayor, diremos que ya se advierte que la prioridad de la administración local que encabeza el Licenciado Cepeda González es de orden político-electoral, en el sacar avante a los cuatro candidatos a diputados locales que corresponden al municipio de Torreón, y en segundo o quién sabe qué término, las responsabilidades que frente al ciudadano tiene su administración, es decir, la atención puntual a la prestación de los servicios públicos. No más, no menos, y en especial considerado como primordial el de la Seguridad Pública, seguido de la dotación de agua de consumo doméstico a la población, sobre todo cuando es en este año cuando Simas-Torreón decidió cobrar en el recibo de consumo mensual la cuota que corresponde al saneamiento de sus aguas residuales, que hizo que la cuota que se venía pagando por tal consumo se haya aumentado casi en un 100%, sin que se haya realizado de manera previa e intensiva la “socialización” correspondiente.
Y qué decir que ante la temporada de alta demanda que se avecina está más que comprometida, será constante y el mantenimiento a cargo de la empresa La Victoria nomás no se nota, y las norias prometidas avanzan lentamente; solo se agiliza la cobranza del servicio de suministro y saneamiento a través del “pago digital” habilitado a través de plataforma contratada ex profeso…
Ya circulan las aguas del Nazas en su red hidráulica para dispersar en la zona cultivable de la Laguna, y con ello se arranca el ciclo agrícola 2026, que reducido, de apenas 750 millones de metros cúbicos debido a la limitante que plantea el escaso volumen captado para ello en las presas Francisco Zarco y Lázaro Cárdenas, y que estará limitando a solo mil hectáreas de cultivo de algodonero y el resto, alrededor de 40 mil hectáreas, para forrajes y otras especies. Lo anterior plantea un escenario económico más que difícil para los restos de la sociedad rural, en el otrora orgulloso reino del algodón.
De ahí que se haya percibido como muy importante el despliegue hecho por el gobierno de Coahuila el sábado pasado en San Pedro de las Colonias y la asistencia del Gobernador Manolo Jiménez Salinas y principales colaboradores, donde se dio a conocer, entre otras temáticas, una importante inversión estatal para enfrentar el reto del desabasto de agua y mejoramiento integral de la red hidráulica en esa población y otros ejidos aledaños. La presencia activa del gobernante abarcó diversas acciones en otros municipios, marcando el ritmo, el tono del servicio al que debieran de estar más que comprometidos alguno que otro alcalde; en especial uno que nomás no entiende…



