¡10 de mayo, Día Nacional de la Culpa! Así, en la tradición mexicana, a lo largo y víspera de la fecha citada, enredados en tal fecha conmemorativa, la natural y a veces más que compleja relación entre madre e hijo genera, sobre todo en la idiosincrasia nuestra que ha acuñado como ofensa máxima el famoso “chinga tu madre”. De ahí que el 10 de mayo no basten restaurantes ni flores para madres vivas o muertas; sobre todo en aquellos hijos -claro, con sus excepciones-, en los que tal despliegue de “agradecimiento” es para quien, con su anuencia o sin ella y en medio del dolor, los colocó en este mundo para desarrollar su vida. El tributo de los hijos que se observa y hasta se exhibe en este país, y al que se suman las autoridades vigentes celebrando conciertos o “bailongos” según sea el caso, es un fenómeno donde la figura central del homenaje no es privativa del mero ámbito familiar, sino que lo desborda.
En los tiempos que corren, el tema de la maternidad, desde la perspectiva de género, enfrenta retos que generaciones anteriores de féminas no enfrentaron; retos que tienen su origen cuando el factor económico trastocó para siempre, en los prolegómenos del siglo XX, los roles tradicionales de la mujer. Podemos citar el famoso “4K” alemán que reducía el papel de la mujer a cuatro funciones en la sociedad: Kinder, Kirche, Küche y Kleider -es decir: niños, iglesia, cocina y ropa-; tareas que, presuntamente superadas al integrarse la mujer al mundo laboral cambiando el eje de la familia tradicional, vemos en los hechos que apenas avanzan. Con todo y que veamos hoy por hoy, incluso dictada por la ley, la igualdad de género entre hombres y mujeres, especialmente en las tareas del ámbito político, sigue pesando sobre la mujer su función más significativa: la gestación y crianza de los hijos. Tal tarea, pese a los avances culturales, legales y sociales, presenta aún grandes rezagos y márgenes de diferencia en la carga, mostrada en la “doble jornada” a cargo de las féminas con responsabilidades laborales o políticas.
En tal contexto, destaca el enorme dolor e impotencia que registran en México las “madres buscadoras”, quienes al dolor por la desaparición de sus hijos añaden, en muchas ocasiones, la indiferencia de casi todos los gobiernos -empezando por el federal-, y la sombra amenazante del crimen organizado. ¿Qué decirle a tales buscadoras en este día? ¿Cómo sostener sus doloridas miradas? Hoy pues, como en otras efemérides que ponen en el centro de su interés a la mujer, oiremos muchas promesas, flores y regalos, y hasta fugaces reuniones familiares en algún restaurante de moda o modesta fonda como escenarios favorables para que hijos en busca de redención o de perdón vacíen sus conciencias y hasta sus bolsillos; ya mañana será otro día.
Y terminada la tregua, este mismo lunes se reanudan las hostilidades entre los torreonenses, que tendrán que hacer de tripas corazón y soportar el periodo de escasez que anticipa y ratifica la dirección de Simas Torreón; eso sí, no sin antes aceptar que no puede reanudar el mantenimiento pospuesto por meses a por lo menos 17 de los pozos en servicio -de una red de menos de 100 pozos en la ciudad-, pues la convocatoria para tales trabajos apenas se lanzó el pasado mes de abril. Su director, “Bob” Escalante, no explicó ni justificó el porqué de tal retraso, pues tradicionalmente tales trabajos preventivos se licitan en el último trimestre del año, cuando se registra la menor extracción de líquido y no cuando la demanda alcanza su punto más alto.
Pero, ¿en dónde diablos están los miembros del Consejo de Administración de SIMAS-Torreón? Ya sabemos que lo preside el alcalde Román Alberto Cepeda González, y de cuyas decisiones también son corresponsables el resto de los integrantes del grupo colegiado. Por cierto, ¿dónde está la gestión que realiza, en su calidad de primer regidor del Cabildo, Jorge Luis Cuerda Serna? Miembro del fantasmal Consejo de Administración de la paramunicipal, no muestra para nada la diligencia que exhibió en el proceso de licitación de la eternizada concesión del servicio de limpieza; pues ya vemos que su dupla en tal tarea anda encabezando, como líder interino, el plan integral de campañas de cuatro candidatos a igual número de diputaciones locales. Hay que abonar que “Fer”, como lo conocen sus amigos, reunió el pasado sábado a un importante grupo de militantes priistas para participar en la etapa de promoción de los candidatos que acudieron acompañados de sus equipos de “guerra”.
Y en San Pedro reventó el barzón cuando se advierte que MORENA no está dispuesto a perder la plaza de Coahuila y parece que enfoca su mira sobre el territorio lagunero a través de una riña a cargo del exdiputado Edgar Gerardo Sánchez Garza presuntamente contra la diputada Delia Hernández Alvarado. Ambos traen cuentas pendientes, con todo y que pertenecen a la misma organización partidista y que Sánchez Garza intente sacudirse de tan pegajoso color para refugiarse en los de la UDC. Ni cómo darle crédito a Sánchez Garza, pues su aparición en la escena del escándalo regional hizo recordar el pésimo trato que propinó a la entonces alcaldesa, doctora Patricia Grado Falcón. Ojalá las autoridades electorales investiguen a fondo el incidente, pues MORENA buscará pretextos para ganar interés en la población -más allá del que despiertan las transferencias-, así sea con incidentes tan bizarros.
Finalmente, nada que aparece en escena el muy publicitado regreso del ahora senador Miguel Ángel Riquelme Solís para arropar la campaña de la licenciada Verónica Martínez, quien por lo que se ve recoge lo sembrado como lideresa del tricolor en este municipio; de ahí que se afirme que hay interés en que logre el dominio territorial necesario para alzarse como prospecto a la candidatura priista por el municipio de Torreón. Ahí también en la contienda están, por el mismo objetivo además de la diputación a cargo, el licenciado Felipe González y Hugo Dávila Prado. Hay cuadros, pues.
Del resto de los contendientes opositores en Coahuila: silencio. Vaya usted a saber por qué ni siquiera sujetos políticos como el lagunero Jaime “el Jimmy” Martínez Veloz hacen algún ruido, apagados ahora por el estrépito que genera Jorge Álvarez Máynez, líder nacional de Movimiento Ciudadano, el hombre de las mandíbulas de hierro en el espacio sideral; ese espacio al que nos ha regresado la decisión de Donald Trump de desvelar los archivos secretos sobre los avistamientos de objetos voladores no identificados. En fin, cálido es el mes de mayo.



