Aquí Laguna.

¡Ahí les va otro corrido!, directo a las fauces de la respetable opinión pública, en este caso el que corresponde al doctor Manuel Riveroll, ahora ya como extitular de la Dirección de Salud Municipal, y que posibilita el retorno del doctor Juan Pérez a tal cargo, de su excompañero y camarada en las tareas de la Sección 87 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, a quienes al parecer sus trayectorias se empatan en eso de competir por los cargos de dirigencia sindical de su gremio al servicio del gobierno y el ejercicio del poder político al interior de la sección sindical de la que son o han sido miembros y dirigentes. Cabe decir que ambos son profesionales reconocidos en el desempeño en las especialidades que practican: uno como médico de infantes y el otro como especialista en ginecología. Pero vea usted cuántas consecuencias desata sobre las trayectorias laborales y profesionales de la burocracia local un solo deceso a apenas un mes de distancia, toda vez que sacude al organigrama de la administración municipal del licenciado Román Alberto Cepeda González, más los que se requieran al inicio de la presente semana.

Y qué decir de lo que sucederá, según se promete, al interior de la tropa y mandos de la Dirección de Tránsito y Vialidad, que con todo y el cambio que bajo singular decisión técnico-política ubicara en el cargo de titular a la licenciada Faz, desempacada de Saltillo capital bajo la égida y protección correspondiente del fiscal general de justicia, con todo y que se le reconocía a la dama su capacidad en el cargo, siendo la primera fémina en Torreón que desempeña tal encargo en el marco de una obligada recomposición de la administración a cargo del licenciado Cepeda González que se intentara bajo su entonces precaria gestión, y quien emprendiera en tal tarea una acción elemental: retomar la campaña por la educación vial, sin mencionar para nada campaña alguna contra la tradicional y siempre persistente corrupción por parte de los populares e imprescindibles “mordelones”, empresa en la que parece se encuentra totalmente derrotada (solo es cuestión de rescatar la leyenda urbana que rodea la actuación del señor Luis Morales en tal tema, pero ya se sabe, el citado es más que “intocable”, dicen).

Y otro al que al parecer ahora sí se le ha aparecido “Juan Diego sin la Virgen” resulta ser otro intocable, es decir, el controversial exsecretario del Ayuntamiento de Torreón, exregidor y hoy regidor suplente del primer regidor del actual Cabildo, José Elías Ganem Guerrero, quien dicen tiene muchos fierros en la lumbre, pues sus intereses, numerosos por cierto, en especial los que flotan sobre la economía del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento de Torreón, y a quien constituido ahora -sin padrino visible a la vista-, en el villano favorito a quien más pulgas le endilgan en el saqueo del que SIMAS-Torreón es objeto, no solo por este singular “proveedor fantasma”, pues se ampara, dicen, tras por lo menos tres empresas que se prestan a estas acciones, en especial las que tienen como objeto de los contratos vigentes los que los ligan con el mantenimiento de la red de pozos de abasto, acciones que dicen están en proceso de comprobación, trabajos facturados pero no realizados, y acciones de las cuales no solo el citado exfuncionario municipal resultaría responsable, sino todos los funcionarios de SIMAS que se prestaron a ello, cómplices pues.

Otro tanto se registra en la contratación de los “piperos” con los que SIMAS realiza abasto emergente, pues mucho se habla en especial de que muchos de estos prestadores de servicios son empleados y funcionarios plenamente identificados de la empresa citada. Y qué dicen de la compraventa de plazas y de una flotilla de aviadores presuntamente representantes de los intereses de cuando menos “siete grupos políticos” que conviven en santa paz bajo el adormecimiento que genera el disfrute de su nómina.

Trascendió que Xavier Herrera Arroyo trata de persuadir a los intereses que representan en este juego de poder a José Elías Ganem para que retiren las facturas que ya tienen presentadas de trabajos que, previa inspección, se presumen no realizados. De no acceder, queda la vía judicial. Cabe decir que de negociarse así acciones delictivas, poco o nada quedará para aplicar la ley a otras empresas y empresarios que se encuentren en similares condiciones, y qué decir de la dificultad de recuperar la confianza de la población que permita a sus nuevas autoridades emprender el esperado trabajo de rehabilitación de la empresa.

Ante los escenarios que SIMAS presenta y los que se pueden imaginar, interesa saber qué estarán haciendo los casi desconocidos miembros de su aún actual Consejo de Administración y de los órganos administrativos, como es el caso de su auditoría interna y externa, a quienes les pasó de noche tan gigantesco y costoso gazapo, pues se puede inferir que han sido, si no cómplices, meros invitados de piedra a este singular banquete, y cuyas identidades debieran pero ya descartarse al convocarse la creación de otro Consejo de Administración, que en principio deberá ser encabezado por el ingeniero Miguel Ángel Riquelme.

Por cierto, llamó la atención la acción judicial a favor de Leobardo Flores Márquez, con lo que este singular y ahora prominente empresario podrá reanudar sus gestiones para alzarse con algunos terrenos que fueran propiedad del municipio bajo la administración del Coproder.

En otro tema, flotan ante la opinión pública algunas acciones judiciales en contra de un grupo de posesionarios del ejido La Partida realizadas en sus tiempos de funcionario del licenciado Víctor Chapa cuando presidía el Certuc; los afectados ya acuden no solo a tribunales agrarios, sino también a las nuevas autoridades municipales y a otras más del Gobierno del Estado.

¿Recuerda usted el escándalo mediático, con suspensión de la obra misma de por medio, que desatara la ampliación del paso Villa Florida? Pues dicen que ya se solucionó, como siempre, con una módica suma a favor del bravo defensor de los habitantes que se dijeron afectados con tal obra, y una vez más la autoridad se sometió a la pretensión citada.

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Author: Olga Quirarte Ramírez