Aquí Laguna.

¡Tromba! La que nos trajo el frente frío ya en primavera que, como es costumbre en estas tierras del semidesierto, registra como saldo tradicional los daños materiales primarios sobre las vialidades, ya afectadas por las “obras vivas” que se vienen realizando en puntos de circulación claves en el perímetro urbano de la ciudad; amén de los impactos directos sobre el suministro de energía eléctrica y, como consecuencia inmediata, colapsos del suministro de agua.

Y qué decir de los saldos que aún se cuantifican, pues el temporal no cesa en las precarias casas que conforman el clásico cinturón de miseria, cuyos habitantes ya la sufren luego de que, tomados por sorpresa -pues apenas se disponían a cantar victoria tras el feriado de Semana Mayor-, tienen que enfrentar ahora lo que la naturaleza impone.

Esta Semana de Pascua, sin duda, será la última “tranquila”, pues a más tardar el día 15 del presente ya estaremos conociendo las identidades de todos y cada uno de los presuntos candidatos que tengan a bien postular a alguna de las 16 diputaciones de mayoría y, sobre todo, logren mantener en la secrecía acostumbrada a sus listados de propuesta de plurinominales, reservados, como siempre, a ilustres desconocidos y, en otro caso, miembros de sus “burocracias” partidistas que juegan el juego de la democracia en estos tiempos “del cambio”.

En este marco, en pleno Domingo de Resurrección, resulta que el diputado federal Guillermo Anaya se lanza advirtiendo el peligro de que se postule a individuos ligados al crimen organizado, tema que, claro, ha resultado por demás dominante en algunas entidades del país, sin que hasta hoy en Coahuila haya certezas de que haya sucedido lo mismo, más allá de presunciones o “leyendas urbanas”. Veremos pues si el PAN -organismo partidista del cual es miembro por demás destacado el antes citado legislador-, realiza un auténtico trabajo de escrutinio sobre los casi 5,000 aspirantes que dicen están registrados para alcanzar alguna de las postulaciones en juego en esta próxima elección; no solo en Coahuila, sino en otras entidades que registran elección el próximo mes de junio y que, a través de la convocatoria ciudadana emitida tras el cambio de reglas de inclusión que rompió con las tradiciones del PAN, han sido puestas en juego. No se les vayan a colar algunos “malandros”. Igual panorama se anticipa para los que traten de ingresar al espacio político electoral bajo la cobertura que pueda dar Movimiento Ciudadano, también convocante de “candidatos”.

Por ahí veremos también emerger, de parte de complicadas fuerzas políticas locales bajo las banderas de los nuevos partidos estatales, las identidades de sus reclutas, que deberán preparar -así sea en las campañas en puerta-, experiencias mínimas en materia político-territorial que les permitan avanzar siquiera en la conquista de votos; ya no para alcanzar alguna representación legislativa en juego, sino para conservar el registro que recién se les ha concesionado.

Y de concesiones hablando, vaya que queda aún mucho por “socializar” respecto a las nuevas concesiones que el Ayuntamiento de Torreón entrega, no solo en materia de un servicio público de la mayor importancia como lo es la recolección de basura y su destino final, sino otros, como es el caso de superficies del patrimonio público destinadas a estacionamientos para el usufructo privado. Temas que no solo parece, sino que es una realidad, no cuentan con la suficiente discusión “pública” al interior de las comisiones del Cabildo de Torreón a quienes tales temas corresponden, sino tan solo a su “socialización” ante agrupaciones ciudadanas y organismos empresariales. Sí, esos que tanto les gusta incluir como audiencias obligadas y ponderar en los discursos oficiales: grupos de expertos en tales temas, agrupaciones de profesionales, etc., es decir, “siquiera” socializar sus contenidos entre ciertos grupos de la población a la que finalmente es a la que debiera interesar, pues es la que también pagará por su costo, generando así un notable vacío que, obvio, estará siendo llenado desde otras perspectivas por voces e intereses de todo orden. Ahí tienen, por lo pronto, bocina y tema en mano al controversial Antonio Attolini Murra, quien intenta -y no “de a grapa”. poner el cascabel al gato y llevar agua a su molino. Tales temas se apabullaron en el cabildo, pero ya se llevan de encuentro al Congreso.

Y entre los vientos que soplan sobre el mundo, ahí están los que genera un nuevo Decreto que emitió hace días el Papa León XIV bajo el título Restaurar en Cristo, del cual se espera que haya sobrada explicación precisa de su contenido ante la feligresía católica; pues tal decisión papal ya se califica como “el exorcismo del siglo XXI”, pues al parecer elimina prácticas rituales que están más que arraigadas en las tradiciones de quienes pertenecen a tal Iglesia en el mundo. El objetivo es modificar a fondo la rutina espiritual para que la religión y su práctica sean “fuego vivo del espíritu”, ajeno a escenificaciones y pompas oropelescas. Esto incluye la supresión de la luz de las velas ante altares e iglesias, el uso del agua bendita, que la toma de la Eucaristía no se realice más de rodillas sino de pie y, lo más relevante, que la confesión deje de ser obligada como condición previa relevante para tomar la comunión, la abolición del beso al anillo papal o de los obispos, procesiones de reliquias y restos de santos, y la eliminación del uso del incienso. Volver al origen, a una iglesia como la contemplada hace siglos por un San Francisco de Asís; eso es lo esperado, pero resulta que ya hay resistencias. Ojalá que nuestro Obispo y sus sacerdotes, previo conocimiento y entendimiento del contenido del Decreto y la comprensión del alcance del mismo, instruyan con fe a la feligresía para dar cumplimiento a lo esperado en estos tiempos por demás complicados.

Y en este mismo tiempo, vaya que resulta notable la falta de entusiasmo de “la humanidad” en la reanudación de los viajes a la Luna. Si bien en esta ocasión Artemis II no tiene como objetivo alunizaje alguno -pues su misión solo contempla orbitarla y darnos, al menos, la estampa de la cara oculta de nuestro satélite-, amén de otros objetivos de orden tecnológico y científico por ahora desconocidos, estará de regreso a la Tierra con tripulantes a bordo el próximo viernes, esperando pues que se tenga éxito total en esta aventura que parece ser, por ahora, no muy bien estimada.

Como sí ha sido estimada, al menos por amplios sectores del país, la discusión que desata el Comité de la Organización de las Naciones Unidas sobre su demoledora versión de la desaparición forzosa de personas en México, que descoloca la narrativa del Gobierno Federal sobre tal tema, a grado tal que la rechaza. El tema, por demás sensible y doloroso para las familias que registran una pérdida que presumen tiene tal motivo, es una herida abierta y punzante; igual a la que generan las desapariciones que no tienen como señalamiento el ser “forzosas”, sino a temas de delincuencia común o bien de delincuencia organizada, y que hace notable y sobresaliente la batalla que dan las madres de tales desaparecidos, incluso a costo de sus vidas, creando con ello una deuda que el Estado mexicano no logra asumir a cabalidad.

Y pasando a otra realidad, en espera en la zona lagunera de contar con la oportunidad de conocer visualmente y de forma gratuita una visión de la vida institucional de nuestras fuerzas armadas: una vez que la Velaria del Centro de Convenciones, a partir del día 8 del presente y hasta el cuatro de mayo, reciba la magna exposición en la que la Sedena mostrará a la población su equipo, organización y herramientas de que dispone para salvaguardar la integridad de la población, de la cual es su principal custodio.

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Author: Olga Quirarte Ramírez