Aquí Laguna.

¡Votar es cuidar a Coahuila! En marcha la campaña de promoción al cumplimiento de la obligación ciudadana de votar el próximo 7 de junio. Lanzada bajo el liderazgo de la Coparmex, se puso especial énfasis en que “Votar es cuidar a la Laguna”, bajo la conducción de su nueva dirigente, la licenciada María del Carmen Reyes García. Por lo menos 18 cámaras, organismos empresariales, asociaciones civiles y hasta comunidades religiosas, como la encabezada por el señor Daniel García Pérez, así como profesionales del Derecho, estarán trabajando cada cual en su ámbito de influencia o competencia laboral para que ningún ciudadano deje de ejercer este deber cívico y poder remontar las votaciones estimadas. Se aclaró, de paso, que tal llamado no tiene cariz partidista alguno; solo es una invitación a ejercer un voto tras la reflexión que permita que resulte razonado y eficaz para la comunidad. Al mismo tiempo, algunos de los asistentes a la reunión celebrada esta mañana en el domicilio oficial del sindicato patronal extendieron tal tarea a vigilar que quienes resulten ganadores en la renovación del Poder Legislativo de Coahuila cumplan sus promesas de campaña.

La reunión mantuvo un tono mesurado y respetuoso entre todos los participantes, más allá de algún “prietito en el arroz” a cargo, ya saben, del profesor Rodolfo Silva Rosales, de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, quien, intenso como es, no resistió la tentación de lanzarse contra Morena seducido por el micrófono en mano. Sin embargo, fue encauzado casi de inmediato por la licenciada Reyes García, quien, diplomática, le recordó haber agotado los dos minutos que le correspondían en su participación, por lo que ya no se repitió desviación temática alguna por ninguno de los ahí presentes. En este encuentro trascendió que todos los candidatos que participan en la contienda han sostenido ya reuniones con la mayoría de los organismos empresariales para darles a conocer sus propuestas, al tiempo que en tal diálogo les expresaron, a su vez, las inquietudes que pudieran ser atendidas en el marco de las funciones a desempeñar por los candidatos que resulten electos diputados.

En tanto, a solo dos semanas de que concluya el periodo electoral, la mayoría de las campañas transcurre en medio de cierta indiferencia ciudadana, pues la información y la propaganda solo dominan en las redes sociales por parte de casi todos los contendientes, incluso de los organismos partidistas con mayor peso. De ahí que a la mayoría de estos aspirantes, más allá de “los reciclados”, no hay quien los identifique. Veremos cuál es el resultado de esta singular campaña “de aire” con utilización intensiva del espacio electrónico, ese del cual no salen los jóvenes, adictos ya a las nuevas tecnologías. Veremos si esta etapa de una generación “visual” arroja resultados tangibles y contables para quienes hoy buscan el voto ciudadano, y si las simpatías y compromisos que logren entre la población llegan finalmente hasta las urnas.

Por cierto, en esta elección al parecer “los debates” que otrora despertaban cierto interés entre algunos segmentos de la población llevados por “ver sangre” al sacarse los trapitos al sol en público, han quedado en el olvido debido al poco tiempo que queda para convocatorias y organización. Con ellos se va la oportunidad de valorar la catadura de los contendientes, sus talentos verbales, sus capacidades retóricas y su conocimiento de la problemática de su distrito confrontados con otros aspirantes en público. Es un ensayo de lo que les debe esperar a quienes resulten ganadores, para no pasar a la historia como simples y anodinos “levanta dedos”.

Otra modificación que hay que hacer notar es la transformación o extinción, según se contemple, relacionada con la nueva comunicación política que impone el dominio tecnológico vigente. Fragmentada en miles de pantallitas de celular, amenizadas generalmente por un ruido infernal, ya ni siquiera transmite mensajes, sino solo la figura del candidato en un aparador virtual y nada más, dejando visiones fugaces de reuniones sobre templetes en medio de una artificiosa euforia. Poca materia para la reflexión, sin duda, pero esos son los tiempos que se viven.

Y aterrizando, ya se especula que al término de la elección en curso estarán naciendo los posibles aspirantes a figurar como candidatos a la presidencia municipal de Torreón y del resto de los vecinos territorios coahuilenses, pues según las votaciones que alcancen estarán mostrando la fortaleza territorial indispensable para aspirar a tal encargo en cada uno de los organismos partidistas participantes. No solo el que corresponda al PRI que, si va en solitario, podría ungir a la licenciada Verónica Martínez como su carta principal, no solo por razones de género; aunque todavía tiene esperanzas ciertas el licenciado Felipe González, ¿y qué pero se le pone a Hugo Dávila Prado? Si se va en alianza, como se supone y se espera, dicen las malas lenguas que también estaría en competencia el hoy diputado y “consentido” del profesor Gerardo, Gerardo “Quillo” Aguado, quien va por la repetición en el cargo y encabeza el listado plurinominal panista; es decir, entra al Congreso porque entra, así de fuerte es la voluntad de sus padrinos. Pero para ello deberá demostrar con votos que la identidad partidista no está del todo perdida y sacar del sótano electoral, e incluso del peligro de extinción, las siglas del PAN en Coahuila.

Al parecer se impuso una tregua al tema de SIMAS-Torreón, al tiempo que se le ponen los ojos encima al SIMAS-Rural, a cargo del licenciado José Antonio Gutiérrez Jardón, una vez que trasciende que este último organismo, que se encarga del suministro a colonias del norte de Torreón y a los municipios de Matamoros y Viesca, estaría tomando aguas del proyecto Agua Saludable para la Laguna, lo que dicen merma la disposición expresa asignada a la paramunicipal torreonense. Por cierto, también dicen que la tregua, de ser cierta, incluye “bajarle dos rayitas” al tema tras sopesar que las condiciones de salud de un personaje local requieren algo más que respeto y consideraciones.

Cosas veredes, Sancho. Resulta que el licenciado Francisco López, uno de los militantes priistas más entusiastas y leales al servicio de las siglas citadas, tiró la toalla y figura ahora como uno de los consejeros más cercanos al licenciado y notario público Shamir Fernández.

Y finalmente, ya trascendió que la compraventa de los terrenos que ocupara el Centro Recreativo de la Sección 38 en Torreón a una empresa inmobiliaria que encabeza un vástago del señor Leonardo Flores Ávila, el desaparecido líder cetemista en esta región, es la base de una supuesta sociedad con el objetivo de destinar la superficie comprometida a la construcción de vivienda para los miembros de la sección sindical que se menciona. Con todo y ello, no está de más que la dirigente magisterial, Isela Licerio Luévano, en un ejercicio de transparencia, informe a sus agremiados sobre tal proyecto y con ello deje de levantar suspicacias y sospechas.

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Author: Olga Quirarte Ramírez