Torreón, Coahuila.- “El proyecto Gas Coahuila, constituye una gran área de oportunidad por las expectativas e impactos que genera la posibilidad de explotación de las reservas de gas shale en la Cuenca de Burgos, territorio que esta entidad comparte con Nuevo León y Tamaulipas. Estamos listos para empezar”, afirmó el gobernador Manolo Jiménez Salinas.
El gobernante señaló que este proyecto detonará la generación de nuevos empleos y puede sustituir situaciones difíciles provocadas por el gobierno federal anterior, como la quiebra de AHMSA. El ejecutivo añadió que con ello se perdieron miles de empleos en la región centro, carbonífera y norte del estado. “El proyecto del Gas Coahuila puede venir a suplir este descalabro generado por un pleito político entre el exdirector de la empresa y el entonces presidente de México, afectando el patrimonio de miles de familias”.
Destacó que es una de las mejores soluciones a corto plazo: “Tenemos la mayor cantidad de reservas, la tecnología, la posibilidad de contar con agua tratada, sitios de explotación lejos de poblaciones, conocimiento técnico e inversionistas interesados”. Afirmó que “hay sintonía con el gobierno federal actual, para el cual el proyecto también es importante económicamente, pues gran parte del gas que importa México se le compra a Texas, extrayéndose literalmente a pocos kilómetros de la frontera con Coahuila”.
“Este proyecto representa una oportunidad para que PEMEX obtenga ingresos nuevos. En la balanza costo-beneficio es muy positivo. Tenemos todas las condiciones para iniciar una vez que terminen las mesas técnicas y académicas”, sostuvo.
Respecto al equipo técnico, reveló que el otrora denominado Clúster de Energía ha sido renovado como una área específica de la Secretaría de Economía para la parte energética. “Hemos integrado a parte del equipo que estaba en ese clúster y traemos una asesoría directa por parte del doctor Rogelio Montemayor Seguy. Este grupo de trabajo es dirigido por Luis Olivares junto con el jefe del despacho, Blas Flores”.
Finalmente, criticó el tiempo perdido por decisiones del pasado: “El cronograma federal es prácticamente como el que ya existía, pero se perdió tiempo. Es un tema importante para la economía del país. Así como se tomó la decisión de cancelar el aeropuerto cuando ya podríamos tener uno de los mejores del mundo, ahora el de la CDMX parece un rompecabezas. Lo mismo pasó con el Metrobús, que se canceló a mano alzada; por eso ahora traemos un nuevo proyecto de transporte público para sustituirlo”, concluyó.






