Aquí Laguna.

¡La vida sigue! Y al paso del tiempo, lento pero inexorable, se impone sobre cualquier escollo que la perturbe. Así advertimos, como meros espectadores de “la cosa pública”, cómo la base política local -esa que tiene como adscripción territorial de su interés, por ahora, el municipio de Torreón-, al tiempo que plantea la realización de algún homenaje a la memoria del alcalde desaparecido hace apenas unos cuantos días, Román Alberto Cepeda González, también atiza la expectativa sobre cuál será la decisión de quien manda en Coahuila para inclinar su favor a la identidad de quien resulte seleccionado y luego designado como el alcalde suplente que concluya el periodo que dejara inconcluso el deceso de quien sumara a su favor su reelección en tal cargo, y que en su segundo periodo deberá estar concluido el 31 de diciembre del 2027. A la mitad del periodo presente, es un tiempo nada despreciable para quien no haya sido sometido a la prueba del ácido de las urnas y llegue al cargo más importante del municipio por un inesperado giro del destino.

En este tenor, las aguas políticas están más que agitadas, mostrando, quizás sin propósito previo, las ranuras por no decir grietas que registran los grupos de los políticos laguneros que pretenden ser considerados como prospectos para cumplir el periodo gubernamental que el deceso de Cepeda González deja inconcluso, con todo y que en la expectativa se juegue también el futuro; es decir, si con tal encargo se queda como prospecto para jugar en la siguiente elección por la presidencia de Torreón, surgiendo como el candidato natural, o bien se enfrenta la cerrada competencia que se viene registrando por la sucesión citada.

En el escenario de lo local no deja de mencionarse al licenciado Eduardo Olmos Castro, hoy por hoy como el candidato natural, pues ya no se le regatean capacidades políticas para sortear, como hasta ahora, el avatar presente una vez que arribó a la escena local en las duras condiciones que enfrentaba el alcalde fallecido en la primera mitad del primer año de su segunda gestión, con una muy visible y notable crisis de salud física, pero más aún de orden político. Esto sumó al arribo de Olmos Castro en el puesto clave de la operación política del municipio, es decir, la Secretaría del Ayuntamiento, cuando ya se había dado la virtual defenestración del titular de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y, más aún, el relevo del Tesorero Municipal. Dicha purga alcanzó a otras áreas de menor importancia, pero no menos dañinas para la gestión cepedista que se mantuvieron y mantienen aún pendiendo de un hilo; es decir, pendían de la voluntad expresa del edil fallecido y no acabaron como fue el caso del extitular de la DSPM, el teniente Paredes, o el ahora extesorero Luján que deambula por los pasillos del edificio municipal, pero más aún la espectral influencia que ejerce Pepe Ganem, no solo en el edificio municipal, sino que se extiende, según se afirma, sobre SIMAS Torreón.

Con todo y ello, dicen que se encuentran más que interesados en tal encargo figuras como la del magistrado Miguel Mery Ayup; fuerzas externas mencionan también la figura del ingeniero Rodrigo Fuentes Ávila, el popular Rigo, uno de los laguneros que cuenta con un cargo en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI -y lo que ello signifique-, acuerpado por el controversial Alito, bajo la jefatura del exgobernador Rubén Moreira Valdés. En tanto, al exgobernador y hoy senador, ingeniero Miguel Ángel Riquelme Solís, se le ubica no solo como el coach de la hoy doblemente diputada federal y local Verónica Martínez, sino como prospecto a la alcaldía más los sujetos con esperanza de alcanzar una oportunidad de ascender en sus trayectorias políticas, ya que todo puede suceder. Y pues ya se sabe, el poder no se comparte, y la mano que moverá la cuna del próximo alcalde interino de Torreón, y hasta del candidato para la próxima administración, tiene nombre y cargo en Coahuila: Manolo Jiménez Salinas, quien ha mostrado talante y prudencia en el arte de gobernar a pesar de contar con solo 42 años de vida, por lo que es de esperar se tome la mejor de las decisiones que definan el rumbo de algunos personajes de la vida política en la Comarca Lagunera, y con ello mueva el escalafón que muestre la existencia y capacidad de nuevos cuadros que sean el relevo generacional que ya debe mostrar el PRI lagunero, que empate siquiera con la generación tricolor de saltillenses que ahora gobierna Coahuila y no pase como con el PAN, organismo partidista que tantas batallas cívicas diera y que hoy, debido a la estratificación en la que cayó su dirigencia toda, acaparando los cargos de representación popular y algunas prebendas -como las notarías o magistraturas y secretarías varias-, enfrenta su posible extinción en el ánimo ciudadano y, finalmente, en las urnas.

Sorpresa la que dieron algunos matamorenses en los resultados que arroja el pasado proceso electoral en el ámbito de sujetos políticos con vigencia ante sus electores. Así tenemos que el profesor Jesús Contreras Pacheco se constituyó en el héroe de la jornada a favor del partido Nuevas Ideas, bajo el que contendió como su candidato a diputado local por el Séptimo Distrito. Cargo que si bien no alcanzó, pues ese se lo llevó la maestra Sol María Luna Adame postulada por la alianza PRI-UDC, sí contribuyó con una inesperada votación del 8.9% de los 73,582 votos totales colectados por tales siglas en Coahuila, cuya suma de trabajo en el sector rural de Matamoros le está permitiendo a Nuevas Ideas alcanzar el tercer lugar en el escalafón electoral de Coahuila en su primera incursión de estreno.

Por cierto, fuerte la versión, el rumor esparcido quizás con la malicia suficiente, indica que Nuevas Ideas es parte de la estrategia de un retorno a la escena política del exgobernador Humberto Moreira Valdés, espacio del que dicen también nunca se ha ido. En la zona lagunera atribuyen el ejercicio de la estrategia desplegada por el nuevo logotipo partidista al exalcalde interino de Torreón, Jorge Luis Morán, quien cual hijo pródigo regresa a las orillitas de los espacios políticos que dejara con la ilusión que le despertara el ascenso de MORENA en el país. ¿Y dónde quedó el ingeniero Gerardo Berlanga Gotés? Uno de los primeros laguneros que saltó directo al barco de MORENA y del que hoy, como dice la canción, nunca más se supo nada.

Y otra de Matamoros: diremos que la maestra Edelmira Martínez Ramírez es una de los cinco diputados plurinominales que, por tal vía, le fueron asignados por el IEC este mismo día, al alcanzar MORENA solo 274,754 votos en la pasada jornada electoral. La nueva legisladora fue incluida en la lista plurinominal del partido citado por decisión expresa del líder del SNTE, Alfonso Cepeda, contra la esperanza del líder de la Sección 35 de esa agrupación sindical, Arturo Díaz, quien sentía que iba en caballo de hacienda sobre el cual transitaría cuando concluya, ya en solo algunos meses, de ejercer el cargo que hoy ocupa; pero, ¡lástima, Margarito!

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Author: Olga Quirarte Ramírez