Aquí Laguna.

¡Transparencia y rendición de cuentas!, sin duda factores que la sociedad -la de estos tiempos-, exige más allá de la democracia practicada en el límite mismo del ejercicio electoral, a través del voto personal y directo. Parece fácil satisfacerlos por parte de los funcionarios y servidores públicos que expresamente la ley señala hacerlo. Sin duda, el ingeniero Miguel Ángel Riquelme Solís es un alcalde sustituto al que el destino ubicó en el cargo, y con ello la encomienda de transitar y culminar el periodo de gobierno que el deceso del licenciado Román Alberto Cepeda González dejara inconcluso. Siendo este hecho inédito en la breve historia de Torreón y por ello mismo, no había protocolo que permitiera una transición “lisita”, con todo y que la sucesión legal, esa que marca la Constitución, lo ha sido. Esto ocurrió en contra de todos los rumores y versiones de aquellos que, ilusionados en esta singular sucesión, creían tener derecho, generando múltiples leyendas y anécdotas protagonizadas por algunos personajes del establishment local de procedencia priista. Lo anterior incluyó no solo a algunos diputados recién electos, sino también a un regidor al que subieron al avión de la ilusión, amén del ejercicio de otros de realizar encuestas con la idea de sostener una base y popularidad que les permitiera ser incluidos en una hipotética terna a considerar por el Congreso del Estado, haciendo a un lado la percepción de lo que la Realpolitik había decidido aun antes de que la decisión pasara por el órgano legislativo que legalizara tal sucesión, una vez que quien manda en Coahuila así lo decidiera.

En este contexto, desde hace ya semanas el ingeniero Riquelme Solís analiza y, sin duda, toma decisiones sobre cuál será el imperativo de su mandato: continuismo o renovación. Cualquiera por el que se decida, según su personal estilo de gobernar, tendrá sus consecuencias en el ámbito político y de cara a la sucesión de la alcaldía en el ya cercano 2027. De dicha contienda, según se escucha en los mentideros políticos regionales, apuntan hacia él mismo como el más fuerte prospecto, con consideraciones fincadas en su trayectoria personal y los resultados tangibles obtenidos en el ejercicio de sus cargos ejecutivos, muy por encima de los currículos del resto de los cuadros de su partido. Sin embargo, deberá sortear los innumerables factores que el tiempo y las condiciones políticas impongan de cara a la sucesión gubernamental en Coahuila. Por lo pronto, el nuevo alcalde ha mostrado la primera de sus cartas: el doctor Gerardo Márquez Guevara, quien tendrá a su cargo la dirección de lo que será la primera Consejería Jurídica del Ayuntamiento. Esta instancia deberá, según se dijo, presentar una visión de conjunto de todos los procesos legales que el ayuntamiento enfrente a favor y en contra, darles seguimiento y obtener resultados jurídicos. Sobre todo, buscará cortar la contratación de despachos de abogados externos, que al parecer ahora resulta ser casi un deporte nacional y, con ello, una gran sangría de recursos públicos; no solo eso, sino que hacen poroso el espacio y la función citados, donde se filtran muchos intereses de grupos o personales. Se esperan éxitos y resistencias.

Sin embargo, otro tema del mayor interés resulta ser, sin duda, el plan estratégico que se aplicará sobre el SIMAS-Torreón, la única empresa paramunicipal que, según versiones que circulan no solo en círculos locales sino extramuros del municipio, mantiene con la guillotina de la opinión pública a su titular, Roberto Escalante. Y como el edil tiene prisa, esperará las cuentas que le sean presentadas ante el Consejo de Administración, el cual tendrá una reunión el jueves próximo. Se espera que en ella puedan conocerse las cifras presentadas y las decisiones que eso desate, toda vez que el equipo de trabajo que ha rodeado al exdirector del SIMAS, el contador público Xavier Herrera Arroyo, se encuentra revisando desde hace más de diez días los elementos de los actuales responsables de la empresa citada. Esto ha hecho suponer el arribo de Herrera Arroyo a la dirección del organismo, pero para ello se deberá conocer primero la situación real que guarda la paramunicipal, pues hay versiones de que sus pasivos reales ascienden a casi dos mil millones de pesos, situación que se agrava cuando trasciende que muchos de sus múltiples empleados y funcionarios son a la vez proveedores.

Al final, ahí están pendientes muchos temas, entre otros la construcción de la nueva planta tratadora y, sobre todo, cuáles han sido los ingresos percibidos por el SIMAS con la venta de sus aguas tratadas, las cuales han sido comercializadas hasta el último litro sin que se conozca el destino de tales ingresos. Además, y como mera curiosidad informativa, trascendió este mismo fin de semana que Cristal Barrientos, la titular de Comunicación Social del SIMAS, fue despedida.

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Author: Olga Quirarte Ramírez