Torreón, Coahuila.- El gobierno de Coahuila no descarta analizar esquemas de trabajo relacionados con el abasto de agua como servicio público en Torreón, sin dejar de considerar, según resulte del análisis y circunstancias específicas, el marco que imponen las autonomías municipales. Todo ello con el fin de que la población cuente con un servicio de esta índole que sea eficaz y eficiente, citando a manera de ejemplo exitoso el que opera desde hace más de 20 años en la ciudad capital, Saltillo.
Por ahora, al ser preguntado sobre las condiciones de SIMAS-Torreón, el gobernador Manolo Jiménez Salinas afirmó: “Podemos trabajar coordinados”. De esta manera dio respuesta al tema que hoy por hoy importa a la población de esta ciudad ante las dificultades para contar con un suministro constante y eficiente.
El tema, que parece ser por demás reiterativo, no fue rehuído por el gobernante, quien analizó: “No es nuestra responsabilidad ni administrativa ni económica, pero podemos ayudar, podemos coadyuvar, y todavía lo vamos a hacer con mayor intensidad porque ya lo veníamos haciendo con el drenaje”.
“Acuérdense”, dijo, “con el drenaje hace tres meses -pues así son los municipios y los estados, siempre se presentan retos-, la bronca principal era el drenaje, para el cual hicimos un súper plan y estamos inyectando una inversión histórica de más de 500 millones de pesos; y bueno, ahora vamos a hacer lo mismo con el agua”.
Preguntado sobre si las condiciones que hoy enfrenta la paramunicipal pudieran contemplar su privatización, el gobernante manifestó: “Es que esa palabra, privatización, polariza y politiza. Yo pienso que aquí hay que ser muy pragmáticos y ver cuál esquema es el mejor, porque cada municipio tiene sus circunstancias”.
Citó como ejemplo a Saltillo, cuyo esquema no es privado: “Fue un tema de politizar y hacer grilla hace 20 años, fue hace años, no es de ahorita. Fue una sociedad público-privada, no es pues privatizar; es una sociedad público-privada en donde toda la infraestructura y el agua siguen siendo propiedad de los saltillenses, cien por ciento”.
“En lo privado es entrar con una inversión fuerte y con una administración profesional. Yo siempre he sido de la idea de que los gobiernos no somos buenos administradores en todos lados. Entonces, con esta sociedad público-privada hay una inversión de capital privado y una administración, pero todo sigue siendo de los saltillenses”.
“¿Y cuál es el resultado?”, se preguntó y se contestó: “Que aquí, al final de cuentas, más allá de la grilla de que si se privatizó o de que si es pública, hoy en día es uno de los tres sistemas de agua más eficientes y eficaces del país”. Reveló que este modelo le deja entre 70 y 80 millones de pesos al año de utilidades al municipio. “El municipio de Saltillo no le mete un solo peso; al contrario, Aguas de Saltillo entrega 80 millones de pesos anuales al municipio, y la gente de Saltillo tiene agua el 90% del tiempo y una cobertura del 90% de sus hogares”.
Citó que el 10% de diferencia resulta ser el margen de maniobra porque si se apagó un pozo, la línea se vacía o se presentan diversas situaciones. “Pero la verdad, yo que fui alcalde de Saltillo, solo el 1% de mis broncas tenían que ver con el agua”.
Entonces consideró: “No sé qué esquema es el que pudiera ser, si el actual, diferente o reforzado; no sé, porque no lo he estudiado y desconozco la situación a profundidad, entonces no podría decir cuál es el esquema óptimo para Torreón, pero puedo decir que esquemas como ese allá dieron buenos resultados. Nosotros estamos bien puestos para seguir apoyando, lo estamos viendo, vamos a invertir recursos y vamos a hacer un plan fuerte, así como lo hicimos con el drenaje, para fortalecer a SIMAS-Torreón y, lo más importante, fortalecer el abasto de agua en la Perla de la Laguna”.
Más adelante recordó su promesa de ser “un alcaldote” para Coahuila, agregando: “También nos metimos en los temas de los servicios porque impactan en la calidad de vida. Aquí estamos, al pie del cañón por Torreón”, concluyó.





