¡El festín de la victoria! Así calificaron algunos políticos priistas que fueron convocados y asistieron a la reunión festiva convocada por el gobernador Manolo Jiménez Salinas, una acción notable, pues al parecer el joven mandatario no es muy afecto a exhibirse en “socialito” alguno, al menos de manera pública, más allá de los que el ejercicio de su cargo impone. Si estos son del orden privado, los que tiene son por demás discretos, ya que a casi tres años al frente del Gobierno de Coahuila conserva entre sus gobernados un perfil más que moderado en tal tema, con todo y la juventud en plenitud que le da el haber alcanzado apenas los 42 años de vida. De ahí trascendió que el motivo de la cita efectuada en Saltillo haya tenido como pretexto la celebración de su fecha de nacimiento, que había quedado pospuesta la semana anterior.
Haiga sido como haiga sido, tal encuentro entre el gobernante en el punto culmen de su sexenio -con el ratificado éxito electoral en el bolsillo que lo acompaña desde su elección-, y la clase política vigente en pleno, más los que aspiran a serlo, dejó multitud de comentarios que, con todo y la discreción ofrecida, estuvieron y están dando tema en los mentideros políticos regionales, girando sobre el asunto que más les interesa por estas fechas: la decisión que el gobernante exprese a través de la presentación de una terna al Congreso de Coahuila para que, a más tardar el día 30 de junio del presente, se acate y se designe al sucesor del fallecido alcalde Román Alberto Cepeda González, para concluir por un año y medio más el segundo periodo al frente de los destinos de Torreón que su deceso dejó inconcluso.
En este escenario de interesados en ocupar el singular interinato que el destino coloca en la vida pública de los torreoneses, sobran “guaripas”. Con méritos o sin ellos, igual da; la ambición no se está deteniendo en tales minucias, con todo y que dependan de la decisión de un solo hombre, quien sin duda deberá sopesar en qué manos coloca el gobierno del municipio más importante de Coahuila -igual o quizás superior al municipio en el que se asienta la capital de la entidad, pero diametralmente opuesto en su origen y desarrollo-. La decisión sin duda no será fácil, toda vez que no está en juego el camino que tome la trayectoria política de un individuo; va más allá, pues involucra e impactará la vida de casi un millón de torreoneses, y no solo el destino de los aspirantes a la sucesión del licenciado Cepeda González.
Si bien en los cuadros tricolores que se identifican como torreoneses y laguneros -no asentados en la capital del Estado como tales, y que los hay-, destaca por simple escalafón quien encabeza el listado que circula y que corresponde al exgobernador y hoy senador Miguel Ángel Riquelme Solís, seguido por el nombre de la licenciada Verónica Martínez y por Eduardo Olmos Castro, nombre y hombre sobre quien converge desde hace algunos meses la operación social y política de una administración que hacía aguas, no solo por la crisis que la enfermedad del desaparecido alcalde generó, sino por su muy padecida “salud política”. Agréguense, con buena o mala voluntad según el emisor, los nombres de un Miguel Mery Ayup, eternizado aspirante a la alcaldía, así sea interina, según dicen sus amigos; ¿y qué me dice usted de un Xavier Herrera Arroyo? ¿Qué pero se le pondría a un Rigo Fuentes Ávila, toda vez que la circunstancia los igualó a todos los aspirantes? Y como si no bastara con los enunciados, parió la abuela: ahí tiene usted a los diputados electos, en especial al licenciado Felipe González y a Hugo Dávila Prado. Así se podría continuar añadiendo nombres, algunos solo eso: nombres. Mientras tanto, el primer regidor encargado del despacho, Jorge Luis Cuerda Serna, continuará solo como tal hasta el día 30 de junio.
En tanto, los integrantes del primer círculo de poder que acompañaron al extinto Román Alberto constituyen, así se ve, un grupo de “huerfanitos”, así como una que otra “viuda” que ha vivido estas semanas con la espada de Damocles sobre el hilo que los une a las nóminas del municipio. Son muchos, y ni modo que se vayan a MORENA, pero la situación que enfrentan también podría dejar un saldo positivo, pues de hacerse una limpieza que por cierto urge, colocaría a la administración de Torreón en mejores condiciones para enfrentar no solo el periodo presente, sino el que siga, despejado ya de individuos que tienen un muy especial concepto del servicio público, cual si fuera este un ejercicio patrimonialista. De estos hay varios y muy dañinos; otros, insoportables, que ya iremos mencionando.
En tanto, en otro espacio, en los que se exhiben en varias escuelas y facultades de la Unidad Torreón de la UAdeC, diremos con pena que, con alguna rara excepción, los planteles universitarios ubicados en el corredor del bulevar Revolución -es decir, extramuros de la Ciudad Universitaria, sus alrededores y hasta sus interiores-, están convertidos en auténticos muladares, sin sistema regular alguno de limpieza ni de conservación mínima digna de un espacio destinado a la educación. En verdad, con estos escenarios, es difícil colocar a sus egresados en un nivel de competencia con los egresados de otros planteles públicos, y menos aún privados. El rector Octavio Pimentel no debe descartar acudir un día de estos a recorrer tales alrededores y constatar las pobres condiciones que ahí se exhiben. Cierto es también que la autoridad municipal debe exigir a su carísimo servicio concesionado de limpieza hacer mínimo un barrido y fumigación en tales sitios, en especial en los corredores que rodean las instalaciones de la Clínica 18 del IMSS. Y ya entrados en gastos, así sea por mera curiosidad, observar el uso y abuso de algunos espacios interuniversitarios destinados no a las tareas específicas de la universidad, que es la enseñanza, sino a meras actividades comerciales, para someterlas a una mínima regulación guardando toda proporción.
Y en estos escenarios, la paradoja: la Facultad de Derecho de la UAdeC logró calificar a la final mundial de la Competencia de Derechos Humanos Nelson Mandela, que se llevará a cabo en forma presencial en la ciudad de Ginebra, sede internacional de la ONU, organismo convocante, los días 13 a 17 de julio del 2026. Competirán con 23 universidades de más de 20 países, siendo esta acción la primera en la historia de la universidad en la que se alcanza esta etapa. El grupo de jóvenes que estarán participando son: Saraí Argentina Quiñones Rodríguez, Cristian Manuel Nava Rivas, David Alejandro Proa y María Fernanda Cobos Mendoza, con la asesoría del profesor Gerardo Alberto Cordero Alvarado. Por ahora pretenden sumar 500 mil pesos para el pago del viaje y participación en la ciudad europea, para lo cual realizan diversas actividades y buscan patrocinios para lograrlo; sus esfuerzos bien lo merecen.
Y a otra cosa, mariposa. ¿Se ha percatado, estimado lector, que el tema del desabasto de agua en la ciudad ha dejado de ser un tema acuciante una vez que se dejó atrás la reciente campaña electoral? Pero ello no deja de tener más que inquieto al director de SIMAS Torreón, Bob Escalante, pues le esperan no lluvias, sino tormentas que hacen ver más que oscuro su futuro próximo.
Entre los actores políticos relevantes en el ámbito estatal destaca la notable ausencia en tal espacio del licenciado Óscar Pimentel González, secretario de Gobierno; esperamos verlo pronto en actividades visibles. Por otro lado, diremos que solo 962 del total de las casillas establecidas en la pasada elección estatal fueron impugnadas por la oposición, pero es tiempo aún en que los denunciantes no presentan suficiencia de pruebas para tal señalamiento. En tanto, por acá, en estas tierras laguneras, dicen que el famoso código QR, aportación cultural de las nuevas tecnologías a las contiendas electorales en este país, tuvo su origen allende en Nazas, en el vecino estado, y que para ello hay que preguntarle el cómo a la actual diputada Susy Torrecillas.



