Matamoros celebra su primer centenario como ciudad con Sesión Solemne del Congreso.

Matamoros, Coahuila.- Con una Sesión Solemne del Congreso del Estado, encabezado por su Presidenta, la diputada licenciada Luz Elena Morales, tuvo lugar en las instalaciones del Centro Cultural y Deportivo Elsa Hernández de De las Fuentes, a partir de las 11:00 horas de este día, la ceremonia quedó inserta en el marco de los festejos que forman la agenda celebratoria de los primeros cien años de haber sido elevada al rango de ciudad, a través del Decreto 108 de la Legislatura correspondiente y publicado un 27 de febrero de 1926.

Por tal motivo, el lugar fue sitio de una amplia concentración de vecinos e invitados especiales, entre los que destaca, como representante del Gobernador Manolo Jiménez Salinas, el Secretario de Gobierno Oscar Pimentel; así como el titular del Poder Judicial, Miguel Mery Ayup; jefes militares y de la Guardia Nacional; invitados especiales, algunos empresarios, así como los alcaldes y alcaldesas de los municipios vecinos: Torreón, San Pedro, Viesca y Francisco I. Madero.

Tras los honores a la Bandera Nacional y entonar el Himno Nacional, seguido del Himno a Coahuila y el dedicado a Matamoros -de este último quizás más, pues se distribuyeron profusamente hojas con el contenido escrito de sus estrofas-, abrió la Sesión Solemne la intervención de la Presidenta de la Junta de Gobierno, licenciada Luz Elena Morales Núñez, quien tras los saludos de rigor dirigidos a los ahí presentes, se dijo orgullosa de estar presente en esta celebración, declarando que: “Este centenario lo consideramos como testimonio digno de esfuerzo, de perseverancia, gracias al trabajo y al entusiasmo, al tesón de muchas generaciones y familias matamorenses que a lo largo del tiempo han sembrado en esta tierra sus esperanzas para hacer de este municipio un lugar próspero, de mucha memoria histórica”.

Enseguida se hizo entrega de reconocimientos a cinco seleccionados, representantes o deudos de la pléyade de matamorenses hoy distinguidos por diversos méritos académicos, deportivos, culturales, etc., que pasaron al presídium a recibirlos, en tanto que otros 143 permanecían en sus asientos para recibir lo propio.

Tocó luego al diputado Raúl Onofre, como representante de la Legislatura ahí presente, dirigir los saludos -prolongados saludos a los invitados de su interés-, cual si fuera algún versificador sin maestro, dijo: “Saludo a Matamoros, esta tierra bendita que con su historia, con esfuerzo y voluntad ha surgido del esfuerzo y voluntad que nació del encuentro de hombres y mujeres que supieron vivir en el desierto con la calidez humana de una comunidad. Hoy, al conmemorar sus cien años como ciudad, rendimos homenaje también a su origen. Matamoros ya tenía en la Vega de Marrufo, El Gatuño y en San Juan Nepomuceno, ya existía. En realidad, nuestra historia es la de proteger la patria. No podemos entender nuestra identidad sin mencionar la Cueva del Tabaco. En este recinto de nuestra geografía, hombres y mujeres valientes de esta tierra defendieron el tesoro más grande de un país: el Archivo de la Nación”, etc., etc.

Correspondió luego dirigirse a los ahí presentes al alcalde Miguel Ángel Ramírez López, abriendo su participación con un: “Con Dios todo se puede, sin Dios nada se puede”, anticipando así el tono de más de un predicador que dominó su intervención: “Hoy me siento muy agradecido con Dios y todos los matamorenses por tener la oportunidad de estar parado frente a hombres y mujeres que han dejado un legado a lo largo de los días, los años y los meses en donde se ha construido este primer centenario. Me siento orgulloso de estar en la máxima tribuna del Congreso del Estado. Gracias por estar aquí, en el Pleno del Congreso; gracias por ser importantes para la historia de este municipio; gracias por tener la apertura de que se trasladara el Congreso del Estado hacia esta tierra, que es importante para la historia. Si hoy Coahuila es lo que es, es parte fundamental de lo que hemos hecho los matamorenses. Por eso, con el corazón en la mano, agradezco a diputados y diputadas que estén aquí presentes”, etc., etc.

“En el marco de los cien años, debemos estar contentos y entusiasmados porque hoy tenemos aquí a los Tres Poderes”, convocando al Secretario de Gobierno ahí presente a decirle al Gobernador que “aquí tiene su casa, que aquí sabemos ser institucionales y conocemos de la lealtad”, avalando su dicho con “la epopeya juarista”.

PERO MÁS ADMIRA A ONOFRE.

Pero su apoyo más clamoroso resultó ser para el diputado Raúl Onofre Contreras, de quien afirmó que: “Quien hoy representa parte muy importante en la historia de estos cien años, tres veces presidente municipal, en cuatro ocasiones ha tenido la bendición de Dios y el voto de los ciudadanos de ser diputado local. Me refiero a un ejemplo, a toda una historia; siempre ha puesto por delante los intereses de las familias matamorenses”. Un reconocimiento justificaba el alcalde: “¡A una persona que ha ganado siete procesos electorales, siete veces que los ciudadanos le han dado su voto de confianza! Para mí, en lo personal, es una persona histórica y que representa también mucho en la vida política de los matamorenses, me refiero al ingeniero Raúl Onofre”.

Pidió luego tener fe en las fuerzas del Ejército y luego pidió felicitaciones para los más de 11,000 matamorenses hoy anónimos que lo merecen y “de donde podría surgir en el futuro algún científico, algún presidente municipal. Hoy tengo la oportunidad, gracias a mi padre Dios, tengo la oportunidad de dirigirme a ustedes y la historia que quiero contar es una historia de orgullo que traigo en mi corazón, que recorre el reloj de arena de mi orgullo de ser matamorense y de representar a cada uno de ustedes. Quiero decirles estas historias porque hoy, en estos cien años, no debemos darnos el lujo de ser clasistas, de que unos son más que otros. Hoy, desde mi responsabilidad como presidente municipal, me da lo mismo aquel que tiene títulos de una universidad, como aquella señora que solo tiene, al levantarse todos los días pidiéndole a Dios, la alimentación de sus hijos. Esas historias son las que mantienen en pie a un municipio, a un estado y a un país”.

“No podemos olvidarnos” -y que se le quiebra la voz-, y una vez recuperada esta bajo la emoción desatada por los vivas lanzados en su honor, reiteró las gracias a Dios por permitirle proteger a todos y cada uno de los matamorenses en estos primeros cien años. Y concluyó ofreciendo hacer de Matamoros “¡el municipio más chingón del mundo!”.

Cerró esta Sesión Solemne la intervención del licenciado Oscar Pimentel, afirmando que con la honrosa representación del Gobernador de Coahuila para celebrar el centenario de Matamoros como ciudad y honrar a quienes con sus talentos y compromiso engrandecen a este municipio: “Reconocer los cien años de una ciudad es reconocer a una comunidad centrada en el trabajo, en la perseverancia y el sentido de identidad. Desde sus orígenes en el siglo XIX ha sido un ejemplo de organización social, de pueblo colectivo con visión de futuro. A lo largo de su historia, Matamoros ha jugado un papel capital en la consolidación de la región lagunera”. Tras enumerar la proyección histórica en la comarca, señaló las condiciones de sus hombres: resilientes y trabajadores, solidarios y profundamente orgullosos de su tierra.

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Author: Olga Quirarte Ramírez