¡Semana Mayor! O Santa, según sean las perspectivas del lector, y que depende no solo de una decisión a qué destinar los días de obligado asueto que la observación del ritual cristiano impone; obediencia de los recursos de que disponga en su bolsillo. En fin, los días de la semana que se inicia, y que para más de 28 millones de niños y jóvenes estudiantes estarán disfrutando el período vacacional en marcha. Asueto que será para algunos de “silencio y reflexión” y para otros de “descanso y diversión”, y que para algunos -que no muchos-, habrá de prolongarse una semana más, pues continúa hasta concluir la Semana de Pascua, que será destinada, también para algunos, a “descansar del descanso”.
Con todo y los cambios que los tiempos que corren han impuesto, todavía en algunos segmentos de la población la Semana Mayor será singularizada por su gastronomía; en especial en las comunidades pequeñas o francamente rurales, donde el ritual -al menos el que corresponde al estómago- se respeta. Y que se singulariza por la modestia de sus ingredientes. Para otros, los tiempos son de expiación, de búsqueda de redención y, para las Iglesias, tiempos también de adoctrinación a través de la escenificación de la Pasión de Cristo, que en algunos casos y con décadas de realización, cobran hoy por hoy celebridad más allá del mero ámbito religioso y se constituyen en auténtico imán turístico. Tal es el caso de la que tiene lugar en Iztapalapa, en la Ciudad de México, y a nivel local, la que tiene escenario ad hoc en el Cerro del Cristo de las Noas; ritual que se agota en su Santuario donde, al paso de los años, no se agota el fervor, como parece ya agotado el recuerdo de quien destinara, de manera por demás generosa, su vida y sus esfuerzos para legar a los laguneros tal sitio de encuentro, hoy también elemento urbano de su identidad: el extinto sacerdote José Rodríguez Tenorio.
En el otro extremo, es notable la falta de propuesta cultural o recreativa a cargo de la autoridad local que permita a amplios sectores de la población -en especial las de recursos más que modestos-, destinar tiempo al asueto obligado que el período que transitamos impone. Solo cual “garbanzo de a libra” aparece por ahí un baile popular en la Plaza Mayor este mismo Domingo de Ramos, pues la Banda Toro Viejo alcanza un importante aniversario y ofrece su música, ahora de manera gratuita a modo de celebración. No más. También ausente la promoción, ya no digamos sino siquiera presentación de las ofertas que tales negocios presenten a comensales entre los potenciales visitantes, ahora que en Torreón abunda la oferta gastronómica para todo bolsillo. Todo esto ocurre con todo y el éxodo de laguneros hacia las playas de Mazatlán; a sus playas con todo y las limitantes que la violencia organizada impone sobre su ruta carretera. En Coahuila, y si bien “las comparaciones son odiosas”, son más que necesarias: diríamos, parodiando, que a la fecha aquí esto no sucede; se puede transitar de manera segura a lo largo y ancho de sus rutas carreteras.
Diremos también que, finalmente, se superó el escollo que se le impusiera -al parecer de manera oficiosa-, a la operación de las famosas Pozas de Cuatro Ciénegas, reservorio biológico de la mayor importancia científica. A una de las cuales se canceló su ingreso, pero que con la intervención personal y directa del Gobernador Manolo Jiménez Salinas, logró finalmente que fuera de nueva cuenta abierta a visitantes. Con ello se mantuvo el imán que para cierto tipo de visitante tiene esta zona localizada en la semidesértica región centro de Coahuila, volviendo con ello el color a la cara de los empresarios turísticos y hoteleros que han estado luchando por hacer de tales sitios un atractivo -sitios que por muchísimos años no ocuparon el interés mínimo de las autoridades correspondientes-, y cuya exhibición permita a su población alcanzar ingresos por esa vía ante la escasez de fuentes de empleo.
Así también, nuestro gobernante no dejó de señalar las incongruencias (otra más) del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que cual “candil de la calle, oscuridad de su casa”, salió de su escondrijo para solicitar a los mexicanos el depósito de donativos en una cuenta y asociación civil que se le aprobara al vapor para destinarlos al pueblo de Cuba, cuando le pasan de noche las difíciles y ya muy prolongadas condiciones económicas que registran 18 mil familias, saldo que deja el colapso de Altos Hornos de México; además de señalar “el pleito personal” que este último personaje mantiene o mantuvo con Alonso Ancira.
Y al Partido Acción Nacional se le agota el tiempo, ya no digamos para reclutar candidatos, sino siquiera militantes; estrategia que hace suponer que su crisis es por demás profunda y no van a resolverla en una elección intermedia, pues arrastran pérdida de identidad luego de sus pírricas alianzas. Si bien les dejara a algunos cuantos “diputados” y la conservación de sus prerrogativas -amén de alguna Magistratura y varios Fiats de Notarios-, hace decir con sorna a viejos priistas: “con la alianza, les dimos feria de más”. Pero esto los colocó al borde de la extinción de sus siglas, al menos en Coahuila.
En MORENA se dice que, si sus campañas en puerta sufren el mismo destino que el alcanzado en su “agandallada” precampaña, los resultados serán discutibles; en especial cuando se analizan los saldos de la incógnita visita de la lideresa nacional Luisa María Alcalde hace unos días, teniendo como lazarillo al controversial personaje que, procedente de la ultraderecha más rabiosa en La Laguna, hoy se cubre como “hombre de izquierda”: el senador Luis Fernando Salazar. Revela la visitante, al parecer, total desconocimiento del pasado ideológico de su conductor por los vericuetos, en especial de la pobreza, cantera que el personaje citado conoce bien -sobre todo para su uso electoral-, como recién lo adquirió cuando figuró como delegado estatal de “Oportunidades”, programa al que Felipe Calderón Hinojosa dio continuidad como estrella del combate a la pobreza. Suma, además, singulares empresas (fallidas ya) para comercializar marihuana, y más aún, fungió como delegado del PAN en la campaña político-electoral del hoy prófugo exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca. Y qué decir de la fallida estrategia que puso en marcha durante su intento de figurar como candidato a la presidencia del municipio de Torreón. Todo un caso, sin duda.
¡Felices vacaciones y de regreso en la Semana de Pascua!



