Torreón, Coahuila.- Con un paro de labores que alcanzó casi las tres horas de esta mañana, los cerca de 1,200 trabajadores y dirigentes del Sindicato de Empleados y Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Torreón exigieron y lograron la restitución a sus cargos de 122 de sus miembros, quienes desde hace tres semanas se encontraban en suspenso en sus funciones.
La demanda de restitución del grupo sindical afectado se centró en la Dirección de Plazas y Mercados, pero también se señaló con especial énfasis al actual tesorero, Javier Lechuga Jiménez, cuya destitución fue exigida a gritos por los manifestantes agolpados desde las 07:00 a.m. en la explanada principal del edificio municipal. Los trabajadores acusan al citado funcionario de ser una persona sin sensibilidad alguna y absolutamente cerrado al diálogo; consideran que la acción de fuerza sindical llevada a cabo tuvo como génesis la falta de habilidad política y la actitud del mencionado funcionario.
Este paro sindical representa un hecho sin registro en las últimas dos décadas, más allá del ocurrido por parte de elementos de la Dirección de Seguridad Pública en los momentos más álgidos de la violencia criminal iniciada allá por el 2010. En esta ocasión, los manifestantes decidieron cerrar las puertas del recinto municipal y apostarse en la explanada, exhibiendo pancartas con leyendas alusivas a sus problemas y los nombres de los funcionarios que, dicen, los han agraviado, mientras los delegados sindicales verificaban la presencia de sus militantes.
Entre los señalados figuraba el titular de Plazas y Mercados, Víctor Manuel Martínez, pero luego intempestivamente se añadió el nombre de Gustavo Muñoz López, titular de la Dirección de Urbanismo. Tales acciones hicieron inútil cualquier intento de ingresar al recinto por parte de trabajadores no sindicalizados y directores de diversas áreas, quienes decidieron esperar en la escalinata principal y en la Plaza Mayor, destacando entre estos los titulares de Obras Públicas y de Comunicación Social.
La toma del edificio municipal ya había sido superada por un reducido grupo de funcionarios clave que, según se dijo, llegaron de madrugada. Fue al filo de las 8:20 a.m. cuando la autoridad solicitó que un grupo de dirigentes aceptara iniciar el diálogo, invitándolos al séptimo piso para reunirse en la oficina de la Secretaría del Ayuntamiento. La invitación fue aceptada por la dirigente Rosalba Rodríguez Silerio, acuerpada por otros miembros de la directiva. Trascendió que la autoridad estuvo representada por el secretario del Ayuntamiento, Eduardo Olmos Castro, y el titular del gabinete municipal, Ariel Martínez, a quienes luego se añadió el contralor Oscar Gerardo Luján Fernández, destacándose la notable ausencia del alcalde Román Alberto Cepeda González.
Alrededor de las 10:00 horas terminó la tensa espera. La salida de la dirigente Rosalba Rodríguez de la Secretaría del Ayuntamiento dio paso a la noticia de los acuerdos alcanzados. Abordada por los representantes de los medios, informó que se negoció con los funcionarios presentes. “Lo único que nosotros venimos a pedir fue que se nos demostrara la corrupción de nuestros muchachos para que pudieran ir a trabajar”, expresó. Reveló que, al no demostrarse nada, los trabajadores regresarán a sus labores de inmediato y la autoridad tendrá una semana para presentar pruebas si sostiene que hubo irregularidades.
Rodríguez Silerio aseguró que los trabajadores en suspensión volverán a sus puestos porque no hay quejas ni señalamientos de la ciudadanía. En cuanto a las revisiones de la Contraloría, afirmó que no se mencionó que fueran a realizar una inspección exhaustiva en una semana, sino que quedaron en notificar si encontraban algo. Consideró las acusaciones previas como una agresión y manifestó sentirse impotente por haber tenido que llegar a un paro de labores de tal magnitud para resolver la situación.
Asimismo, informó que de la Dirección de Plazas y Mercados saldrán cuatro elementos de confianza que habían sido impuestos desplazando al personal sindicalizado. Al ser preguntada sobre quién constituía el principal problema para el sindicato, respondió sin dudar: “Para mí es Lechuga, porque desde que llegó iniciaron los conflictos por su falta de sensibilidad y su rechazo a la condición de los sindicalizados”.
Reveló además que tienen esta semana para resolver varios temas y que se les permita trabajar tranquilos en el área de Ingresos, reflexionando que si los ingresos del municipio han subido, no hay lugar para hablar de corrupción. Sobre los notificadores del área de Predial, dio a conocer que ya reanudaron funciones y que el personal de confianza deberá retirarse. Respecto a la reestructuración administrativa anunciada por el alcalde, manifestó que no se oponen, pero que primero deben sentarse a dialogar para ver qué se pretende cambiar.
Finalmente, dijo que hasta el momento no han recibido una disculpa formal, pero que los funcionarios prometieron presentarla, anticipando que el alcalde Cepeda González los recibirá en una semana. Reiteró que no quieren diálogo alguno con el Tesorero y que prefieren tratar directamente con el alcalde. Al terminar el encuentro con los medios, la dirigente bajó a la explanada para informar a sus representados, quienes posteriormente retornaron a sus labores cotidianas.






