Aquí Laguna.

¡Impugnación total! A los resultados obtenidos en el pasado proceso electoral del 7 de junio por parte de MORENA y sus aliados orgánicos, que estarán colándose en esta obvia acción de resistencia a lo expresado en las urnas de Coahuila. Con esto, el finiquito legal al proceso electoral intermedio en el que se renueva el Poder Legislativo estará dilatándose un poco, pues de entrada se ve muy difícil que el resultado de esta acción judicial sea adverso para los hoy ganadores, si es que los órganos electorales ante los que se libre la batalla de señalamientos y obvia defensa de quienes dirigen la Alianza por la Seguridad, PRI-UDC, no están mancos. Se anticipa que MORENA y el Partido del Trabajo presentarán una solicitud de juicio político versus el gobernador de Coahuila, pues su dirigente estatal, el más que extraviado Ricardo Sóstenes Mejía Berdeja, tratará, a lo largo de lo que llegue a su término las acciones anunciadas, de justificar su dramática derrota en las urnas, las cuales le dieron al Partido del Trabajo en Coahuila solo un pírrico montón de 32,161 votos. Por cierto, y como mera aportación cultural, ya se rumorea con insistencia que los quiebres de su psiquis que muestra el Tigre lagunero, Mejía Berdeja, tienen como una de sus causas que su compañera de vida decidió retornar a su lugar de origen. De ser así, pues el paisano que decidió dejar de serlo se encuentra mal y de malas.

¿Andará el PAN en busca de su propio parley para sobrevivir? Qué decir del estrepitoso fracaso electoral del Partido Acción Nacional, que no solo lo arrojó al sótano de las preferencias electorales, sino que lo dejó fuera de prerrogativa alguna al no sumar ni tan solo el porcentaje mínimo de votos para tener presencia formal y legal como organismo partidista. En tiempo récord, pues en menos de un decenio, se desfondó cuando logró disputar con posibilidades reales alcanzar la gubernatura de Coahuila. Tal condición debe ser motivo de un profundo análisis sobre las causas y equívocos que los tienen ahora en tal condición, y sobre sus dirigentes “históricos” eternizados en los cargos de dirigencia, dueños del monopolio de las candidaturas y, más aún, de los cargos de representación plurinominal; meras burocracias partidistas de grupos de poder anquilosados que constituyen auténticos embudos que parasitan el logotipo panista. Que se vea qué pasó con el Quillo, quien salió a la pasada contienda como diputado en funciones, como candidato en contienda y puntero en la lista plurinominal presentada y registrada por su partido ante el IEC; es decir, ¡tres posiciones simultáneas al hilo y perdió! De paso se llevó entre las patas al partido, al sumar unos patéticos 27,819 votos en todo el estado de Coahuila. Pero también deben analizarse las aportaciones de los detentadores de los cargos de representación política bajo las siglas del blanquiazul, quienes no aportaron resultados tangibles ni evaluables a las siglas bajo las que transitan cómodamente, desde hace algunas décadas, algunos de sus capitostes en la Laguna. En dicho escenario político lucen más que anquilosados, más que paralizados luego de que el PAN en Torreón, hace muy pero muy pocos años, registró una auténtica diáspora de sus cuadros rumbo a las nóminas del municipio y del Estado, cual burros tras una significativa zanahoria. Hoy enfrentan los resultados.

Y en los terrenos del PRI, dejando de lado su alianza en esta ocasión con la UDC, qué decir al mostrar durante tres veces al hilo su dominio total en las elecciones intermedias correspondientes, sumando un imbatible resultado de 16 a 0 hasta hoy. Esto a pesar de que MORENA, el partido oficial, tratará de que tal victoria se desconozca, pues presenta impugnación sobre todos y cada uno de los 16 distritos donde fue abatido junto con el resto de los ocho partidos contendientes. La alianza tricolor obtuvo una copiosa votación en la entidad, superando los 639 mil votos sobre los poco más de 276 mil de Morena. En Torreón se aportó el mayor número de votos a favor del PRI-UDC, más que en cualquiera del resto de las regiones de Coahuila, y con ello sumó al próximo Congreso a seis de los 16 diputados de mayoría; pues no solo sumó los cuatro distritos que corresponden al municipio de Torreón, sino a los distritos 2 y 7 que abarcan al resto de los municipios laguneros con cabeceras en las poblaciones de San Pedro y Matamoros. Estos resultados elevaron significativamente los bonos de quien figuró en esta contienda como su delegado regional, Fernando Simón Gutiérrez, “El Guty”.

En este contexto de la pesadumbre que se abate no solo sobre el edificio municipal, sino sobre muchos ciudadanos interesados en la cosa pública luego del deceso del licenciado Román Alberto Cepeda González, la ambición humana no deja de hacerse presente, en especial en torno al futuro inmediato que registre la sucesión del fallecido alcalde. Esto con todo y que por ahora la administración se encuentre temporalmente en manos del primer regidor, Jorge Luis Cuerda Serna, a quien como trayectoria política, en verdad, no le alcanza para figurar como un prospecto fuerte para obtener la designación de alcalde sustituto que deberá definir el Congreso del Estado en no más de 12 días. Sus experiencias, que las tiene, son como modesto empresario y exlíder de la delegación Torreón de la Cámara de Comercio y no más; amén de que se anticipa que, de alinearse las estrellas y utópicamente se le designara al cargo en cuestión, se tendría que llamar a su suplente de primer regidor, que no es otro que el controversial exsecretario del Ayuntamiento que resultara defenestrado en la crisis de junio del año anterior, José Elías Ganem Guerrero.

Por ahora todo son especulaciones sobre la identidad del escogido; si no por la mano de Dios, sí por la del gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien deberá contar luego con el consenso, tácito o no, de los poderes reales y fácticos del municipio para que no se registre alteración, desequilibrio o ingobernanza alguna en el resto de este singular trienio. Y vaya que son muchos los tiradores, que van desde uno de los diputados ya electos -con todo e impugnación, pues se afirma que fue en su distrito donde hubo uso y abuso de las nuevas tecnologías en eso de “estimular” y dar “impulso procesal” al modo de votar, acción que se atribuye como colaboración estratégica al licenciado Xavier Herrera, ¿usted cree?-, amén de viejos lobos de mar a quienes el reemplazo presidencial los estaría resucitando.

Por ahora nada se sabe hacia dónde se inclinará la voluntad de quien tiene en sus manos la decisión que el destino puso ahí. Deberá designar a un personaje que sea honesto, que genere consenso, que conozca y domine el tema de la seguridad, y que tenga capacidades para sacar adelante los temas pendientes dejados inconclusos por su antecesor, no solo en materia de obra pública, sino enfrentando a la de ya el proyecto integral para resolver el tema del abasto de agua y, con ello, qué se va a hacer con el SIMAS Torreón y su crónica decadencia financiera. Otro tema de impacto general es el del transporte público, así como otros que, si bien no son muy vistos, son muy interesantes cuando menos, como el que toca al destino que tengan las controversias constitucionales pendientes de desenlace iniciadas por la administración de Cepeda González versus decisiones de la Auditoría Superior del Estado, por ejemplo.

Y al parecer habrá problemas en puerta en la Facultad de Medicina de Torreón, una vez que se diera a conocer, esta misma mañana, la asignación de plazas para el servicio social. Resulta que muchos egresados consideran que se violentaron las reglas de asignación tradicionales, pues no se tomaron en cuenta los méritos ni las calificaciones alcanzadas para ello, generando descontento y hasta una posible impugnación a tal distribución, superando el miedo que imponen las anunciadas represalias.

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Author: Olga Quirarte Ramírez