Aquí Laguna.

¡Parley! Vaya término rescatado de facto de novelescas o memoriosas historias de la piratería del siglo XVII luego de trascender -desde medios en el extranjero, claro- que a los gobernadores de Tamaulipas y Sonora, Américo Villarreal y Alfonso Durazo, se les han retirado sus visas por parte del gobierno del vecino país, situación que ambos personajes se apresuraron a negar ya en los medios nacionales, sin más elementos probatorios que sus dichos. Resulta que en la versión surgida en el vecino país del norte se agrega que los personajes citados van y vienen a tal territorio, pero en calidad de informantes, cruzando las fronteras con un permiso especial equivalente al parley de los piratas del Caribe cuando abordaban una nave de alguno de sus competidores; palabreja que con solo pronunciarla al abordaje les otorgaba la inmunidad necesaria para dialogar -parlar, pues- con el jefe del barco abordado. Ahora resulta que, bajo tal versión, podemos imaginar a Américo Villarreal y a Alfonso Durazo con alguna de sus extremidades inferiores perdida y sustituida por una de palo, y un perico sobre alguno de sus hombros, cruzando alguno de los puentes internacionales de nuestra frontera norte para cantar las melodías del megaconcierto que, dicen, está por presentar el gobierno de Trump.

Y tras el breviario anterior, diremos que en Coahuila se arriba al último minuto de este miércoles, el tiempo que el Código Electoral señala como el fijado para que todos los aspirantes a alguna de las 16 diputaciones de mayoría que estarán en juego el domingo próximo concluyan sus actividades. El silencio pues, que no obsta para nada en las actividades electorales, si bien tendrán buen cuidado quienes participan para que no los vayan a atrapar con las manos en la masa. Eso sí, la cuota de malicia se estará manifestando, en especial en fake news o bien en todo género de versiones relacionadas no solo con las biografías políticas y personales de los participantes, sino también con lo que la vox populi tenga construido sobre sus trayectorias públicas. En fin, el tiempo destinado a la reflexión será utilizado para todo, menos para que el ciudadano se prepare a hacer una selección honesta del candidato que mejor le parezca que lo represente según el distrito electoral en que habite. También hay que señalarlo: habrá acciones, aunque se niegue, que tienen que ver con malas y tradicionales prácticas de compra de la voluntad ciudadana, condición que sin duda ha elevado a cotas muy altas el financiamiento público, pero más el privado que nutre por varias vías tales acciones que inhiben, sin duda para quien no tenga capital o padrino, una más abundante participación.

Vemos, pues, cientos de candidatos y candidatas francamente desconocidos que no lograron fijar ni tan solo su nombre en el ánimo ciudadano, mucho menos las propuestas y promesas de campaña. Más allá del ruido y la furia, solo los partidos con registro nacional, y uno que otro que fueron en alianza, optaron por la vía que proporcionan en estos tiempos modernos las redes sociales. No más, pues tales cosas ya no son como eran, ni siquiera el símil de alguna confrontación entre los de derecha versus los de izquierda. La muerte de las ideologías atomizó la exposición de cualquier visión del mundo y ya es parte de la historia; de ahí que las propuestas que se lograron escuchar, más allá del ámbito del interés del grupo que las expuso, solo resultaron ser la demanda de servicios públicos, destacando en especial el que corresponde al abasto de agua -y eso que no se hizo énfasis alguno en la calidad de la misma-, seguido por la problemática que registra el sistema de saneamiento de aguas negras y la atención al servicio del transporte público. Algunos afirman haber escuchado entre la población que constituye ya la generación vigente la palabra “cambio”.

Diremos que, según se anticipa, las batallas legales de la jornada electoral a realizar serán quizás lo más interesante de este proceso, pues se da por anticipada la victoria aplastante de la Alianza por la Seguridad, integrada por el PRI y la UDC, y que debido a ello 15 de los nuevos padres de la patria serán tricolores y solo uno, como saldo de tal alianza, será destinado a la UDC. Los augurios, pronósticos y estimaciones anticipan una votación alicaída que recolectará no más de 300 mil votos en todo Coahuila. Tal cifra, por demás cauta y conservadora, dicen que no superará más allá del 40% del padrón electoral debido a que es una elección intermedia huérfana, agregándose de manera optimista algo más del 20% del voto favorable a MORENA. En el reparto de las diputaciones plurinominales, solo nueve para completar el número total de curules en juego constituirán, sin duda, el eje de las disputas para alzarse con algo más de una por partido participante, como se anticipa.

Por lo pronto diremos que la candidata Verónica Martínez presidió esta mañana una reunión con los representantes de los medios que dieron puntual seguimiento a los actos de su campaña, pero no aportó información sobre la denuncia que este mismo día interpusieron sus apoderados jurídicos contra el candidato de MORENA en ese mismo distrito, Antonio Attolini Murra, ave de tempestades. Ya veremos y diremos, en tanto que a Doña Vero ya le colgaron el sanbenito de ser la primera “juanita” de la historia política regional, pues se anticipa que regresará a la diputación federal por la que solicitó licencia para ser candidata a diputada local, solo para dar paso a su suplente, Lorena Safa.

Ojo en el distrito correspondiente al municipio de Matamoros, donde trasciende que en varias encuestas el candidato de MC, Horacio Piña, alcanza una singular preferencia electoral a pesar de su caótico paso por la administración municipal. En este distrito hay muy buenos candidatos, algunos con larga experiencia en estas lides, como es el caso de Jesús Contreras Pacheco, amén de que la candidata priista, Sol María Ibarra Adame, al menos ya no forma parte de la familia directa del caciquillo Onofre.

Por acá en Torreón se advierte que la campaña electoral que concitó un interesante acercamiento con su electorado, debido a la calidez personal que su trato impuso, resultó ser la que corrió a cargo del licenciado Felipe González, quien todavía esta tarde tenía una apretada agenda que culminó con un megacrucero sobre el bulevar Rodríguez Triana y Paseo del Tecnológico.

Y diremos que la presencia del gobernador Manolo Jiménez Salinas por Torreón para verificar el avance de la exitosa perforación de un nuevo pozo de abastecimiento de agua, con destino a las colonias ubicadas en lo que fueran terrenos del ejido La Joya, y con ello presencia y resultados en el tema de mayor demanda ciudadana, bajó en mucho la presión que la ausencia del alcalde Román Alberto Cepeda al frente de la administración generó a lo largo de casi dos semanas por razones más que justificadas -aunque socarronamente silenciadas-, de fuerza mayor, como lo es la atención urgente y permanente a su estado de salud. Ausencia que difícilmente contaba con elementos justificatorios ante sus gobernados y sin que nadie de su administración osara, así fuera que lo conocieran, revelar el motivo de la citada ausencia; vacío que se llenó, con malicia o sin ella, de exóticas teorías que incluyeron sepelio y relevo en puerta en su cargo. Por fortuna, en voz del gobernador se proporcionó información que, si bien escueta, salvó por ahora el tema, con todo y que este día la sesión de Cabildo se llevó a cabo a través de Zoom. Sigue sobrando, pues, el secretismo.

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Author: Olga Quirarte Ramírez