¡Fructífera! Y no solo de meras expectativas resultó la breve gira de trabajo en el territorio del vecino país del norte, destacando, sin duda, las acciones que tendrán un alto impacto en el ámbito educativo. Esto una vez que el Gobierno de Coahuila logró un acuerdo con la Arizona State University con el objetivo de gestar la capacitación necesaria de operadores para la integración de un clúster de semiconductores. Esto gestará una reorientación de los programas de estudio no solo para la universidad pública, sino también para las privadas, si bien la preparación académica ya está en marcha en el Tecnológico de la Laguna y el Tecnológico de Saltillo. El tema de los semiconductores se inserta en la modernidad, en nuevos caminos que hablan de innovación y que permitirán a Coahuila explotar con éxito nuevos derroteros y vocaciones económicas que potencialicen y diversifiquen, sobre todo, más allá de las ya establecidas. Es importante señalar que pesa, y pesa mucho, que tanto el gobernador Manolo Jiménez Salinas como su secretario de Desarrollo Económico, Luis Eduardo Olivares, son, por su edad, miembros de la generación vigente que logra ponerse a tono con los tiempos que corren, en especial en materia de tecnología.
Y en expectativa está aún la definición formal, y con ello legal, del fracking, una vez roto el tabú que AMLO impusiera al tema bajo el argumento de los potenciales daños al ecosistema con la utilización del drástico método de explotación del gas shale o lutita en el inabarcable territorio del norte de México. Coahuila cuenta con la mayor parte de este territorio y hasta hoy se ha permanecido como meros espectadores y, en el colmo, como compradores obligados del gas shale que Texas explota libremente. Se utiliza el satanizado método de extracción de las reservas gasíferas ubicadas, dicen los expertos, a 3 mil metros de profundidad a través de inyecciones de agua y arena, etcétera. Surge en la memoria que en Coahuila ya se cuenta, no solo en el recuerdo sino también en algún archivo, con todos los trabajos que a cargo del Clúster de Energía Coahuila —creado allá por el 2015—, se realizaron cuando la posibilidad de iniciar la exploración y explotación del gas shale se veía factible. Su primer director fue el hoy exgobernador Rogelio Montemayor Seguy, quien sumaba para tal encargo no solo su reconocida capacidad de planeación y organización derivada de la experiencia de gobernar, sino también la preparación académica con la que cuenta, agregando el hecho de que su familia está más que ligada a las cuestiones mineras y energéticas.
La expectativa surgida queda aún hoy en eso, en esperanzas, hasta en tanto el comité de expertos convocado por Claudia Sheinbaum —que algunos dicen es solo una justificación—, tome la decisión definitiva de explotar o no la riqueza que tan profundamente espera en la capa jurásica de nuestros suelos. El tema incluye, ojo, la convocatoria correspondiente de inversionistas que deberán contar, además del conocimiento, con los recursos para realizarla, y que sin duda deberá ser concesionada; no se sabe si por tramos de territorio —que ya tienen dueños—, o por metros cúbicos de gas extraído.
Por otra parte, la Universidad Autónoma de Coahuila se mueve, al menos en la Unidad Laguna, donde a partir del día 22 del presente inicia su proyecto denominado “Actívate Lobo”. Si bien la convocatoria corrió a cargo de la Facultad de Ciencias Políticas y su director, acuerpado por los alumnos de quinto grado a punto de dejar sus aulas, se pretende integrar a todas sus escuelas y facultades. Las actividades se iniciarán el miércoles 22 del presente con un maratón de cinco kilómetros, extendiéndose los días jueves 23, 24 y 25, cuando alcance su culminación. En este evento podrán participar no solo los estudiantes y maestros de la UAdeC, sino que también se hizo extensiva la invitación al resto de los universitarios de planteles privados. Obvio, en su inauguración estará presente el rector Octavio Pimentel, quien se singulariza ya por su especial dedicación al fomento de las actividades deportivas, quizás pretendiendo alcanzar la divisa de “mente sana en cuerpo sano”, pero más allá, busca fomentar la convivencia de los jóvenes, socializar, conocerse más y superar los problemas de depresión que se han generado como saldo de la pandemia. En este esfuerzo se debe anotar también el apoyo al nuevo coordinador, licenciado Omar Rojas.
En la administración a cargo del licenciado Román Alberto Cepeda González, al parecer, se tienen destinados todos los afanes y energías en sacar adelante el triunfo de los cuatro candidatos que su partido, el Revolucionario Institucional, le asignó para igual número de diputaciones locales correspondientes al municipio de Torreón. Tal carga no parece ser ligera, no por las fortalezas de sus opositores, en especial los de MORENA, quienes parecen fincar sus esperanzas de triunfo básicamente en los efectos emocionales que generen los discursos de sus dirigentes y, sobre todo, en “las transferencias” de las que viven pendientes. Por lo pronto, este mismo lunes en Saltillo capital, el PRI estatal estará presentando a las 16 personas que serán sus abanderadas en el proceso que culmina el primer domingo de junio, y para el cual su dirigente, Carlos Robles Loustaunau, anticipa “carro completo”, como en los mejores tiempos del otrora invencible, incluyendo como aliado a la UDC. A partir de esta semana, el resto de las organizaciones partidistas harán lo propio; algunos no acaban de completar los cuadros de candidatos, siendo la sorpresa que el PVEM va solo, pues la distancia es cada día más larga luego de que le descalificaran la pretensión de postular a la cónyuge del actual gobernador. Y en el PT, pues ya ve, con Ricardo Sóstenes Mejía Berdeja tienen su destructiva arma secreta.
Volviendo a Torreón, diremos que el alcalde enfrentará de manera simultánea la crisis que plantea el tema del agua, que suma una ya larga cadena de ineptitudes a la que debe agregarse la desconocida condición financiera de la paramunicipal, cuyas finanzas son tratadas casi como un secreto de la Cosa Nostra. A propósito, trasciende que Raymundo Rodríguez, el técnico non de SIMAS-Torreón, ha sido despedido y retornó a prestar servicios al sistema SIMAS Rural. Siendo él quien mejor conoce “las tripas” de la empresa, se ignora quién apagará los fuegos que ya aparecen en el horizonte de la paramunicipal, la cual se prepara, dicen también, para recibir en sus filas a la controversial Cristal Barrientos. Pobre Torreón, pero más pobre su directivo “Bobe” Escalante.



